Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener la percepción de que no tengo tiempo, de que me falta tiempo para realizar los trabajos que he de hacer para la Universidad.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que soy incapaz de ponerme un horario para trabajar en los proyectos que he de organizar y hacer por mi cuenta, sin que ninguna persona supervise el trabajo que estoy haciendo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que necesito ir a la Universidad, siguiendo un horario establecido por alguien externo y separado de mí mismo, para así ser capaz de ponerme a trabajar y hacer lo que me he comprometido a hacer.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado establecer mi organización y disciplina en seguir los horarios establecidos por la Universidad, desplazándome al lugar donde la Universidad me ha asignado ir.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que no soy capaz de establecerme como el principio director de mi vida y así ser capaz de mantener la estructura/equilibrio de mi vida a través de la responsabilidad y disciplina de moverme momento a momento a llevar a cabo todas y cada una de las decisiones y compromisos que he decidido/establecido hacer en mi día.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el principio director de mi vida en algo externo y separado de mí mismo, como es la Universidad, como las asignaturas que he de cumplir de la forma que se me pide que lo haga.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme la oportunidad de confiar en mí mismo para así crear/elaborar un horario y seguir día a día, no porque algo externo y separado de mí mismo me diga lo que tengo que hacer sino más bien siendo una expresión de mí mismo para mí mismo en la cual me muestro a mí mismo que puedo confiar en mí mismo y ser responsable al llevar a cabo todas y cada una de la tareas que me he comprometido realizar.
En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que no tengo tiempo para cumplir las tareas que me he comprometido a hacer, por no haber establecido ni seguido un horario durante mi día que me permita cumplir todas las cosas que me he comprometido a hacer - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que lamentarme de no tener tiempo para cumplir todas las tareas que me he comprometido a hacer no hará ninguna diferencia, ya que me doy cuenta de que el no tener tiempo para realizar todas las tareas es la consecuencia manifestada de haber postergado el realizar aquellas tareas que podría haber hecho en momentos anteriores, por lo que la forma práctica de seguir adelante y cumplir las tareas que sea capaz de hacer en el tiempo del que dispongo es simplemente dirigirme a mí mismo a hacer aquello que pueda en el momento en el que me encuentro.
Me comprometo a mí mismo a diseñar y seguir un horario/agenda donde de forma dinámica cada semana prepare lo que he de hacer la semana siguiente, usando para ello la información de la que dispongo sobre las tareas que he de realizar y el momento en el que debería tenerlas acabadas.
En este blog estaré caminando un proceso en el que de-construiré a través del perdón a uno mismo todos los patrones que he permitido y aceptado como la actual realidad de este mundo y construiré a través de un compromiso de corrección los nuevos patrones que apoyen a la toda la vida por igual.
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martes, 28 de febrero de 2017
lunes, 27 de febrero de 2017
Día 325 - Cambio instantáneo
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que no estoy avanzando nada en mi proceso, que estoy estancado.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ver cambios en mí mismo inmediatamente después de aplicar las declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo, como si el cambio sucediera por arte de magia solo con usar ciertas palabras.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que no tengo tiempo de perdonarme a mí mismo, y así querer desarrollar un método de cambiarme a mí mismo de forma rápida y sin tener que hacer nada.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear finalizar el proceso, llegar a un punto/momento en el que diga: 'ya está he terminado no tengo que hacerlo más'.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado haber definido el perdonarme a mí mismo como una carga, algo muy complicado y agotador, como un deber, algo que he de hacer por un motivo externo y separado de mí mismo, el cual es mostrar al resto de personas el cambio que es posible llegar a hacer.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer caminar este proceso para que el mundo/realidad que me rodea, reconozca y alabe el trabajo y dedicación que estoy haciendo para cambiarme a mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que necesito la aprobación y la aceptación del resto del mundo para expresarme de la forma en la que lo hago actualmente.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado depender y definir mi expresión, en base a lo que las personas que me rodean piensen y crean sobre mí mismo como mi forma de ser y expresarme.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir la seguridad y confianza de mí mismo en lo que las personas que me rodean crean, piensen y opinen de mí.
En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que son tan solo escribir mis declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo voy a cambiar de forma instantánea - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que lo que escribo es la base, un apoyo que me ayuda a la hora de enfrentar las situaciones sobre las que escribo en esta realidad física, ya que me doy cuenta de que lo que realmente importa es si soy capaz de pararme y de no dejarme llevar por mis emociones, pensamientos y sentimientos en la situación que enfrento.
Me comprometo a mí mismo a vivir en y como yo en cada momento que me experimento en esta realidad física, todas y cada una de las palabras que en honestidad conmigo mismo escribo para ayudarme a ser la mejor versión de mí mismo.
sábado, 25 de febrero de 2017
Día 324 - Carnaval
Estando en mi pueblo y al ver la pasión que tiene mi padre, mi hermana y hermano por el carnaval, y al ver en la televisión del pueblo el desfile he sentido nostalgia de los momentos, en los cuales solía ver el desfile y disfrazarme con mis amigos. Al recordar aquellos momentos he sentido el deseo de quedar con mis amigos y dar una vuelta por el pueblo como en los viejos tiempos. Al darme cuenta de que no era posible, de que no era tan fácil conseguir juntarnos todos, he sentido pena al no poder hacer aquello que deseaba. Así que en este blog camino esta experiencia del carnaval de mi pueblo.
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear salir con mis amigos para ver el desfile de carnaval, sin haber tenido en cuenta si al resto del grupo le apetecía y podía quedar para dar una vuelta por el pueblo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que para salir y ver el desfile de carnaval en mi pueblo he de estar con mis amigos o con alguna persona, viendo así imposible/inviable el salir solo si a ninguna otra persona que conozca le apetezca hacerlo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que es algo triste el salir e ir solo a ver el desfile de carnaval.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ir solo a ver el desfile de carnaval con el hecho de ser creer que es algo triste.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser juzgado como un marginado sin amigos por ir solo a ver el desfile de carnaval. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de tener miedo con el hecho de ser juzgado como un marginado sin amigos. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ir solo a ver el desfile de carnaval con el hecho de ser juzgado, por las personas que me vean, como un marginado sin amigos. Por lo que me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como un marginado sin amigos en la situación la cual estoy en un evento/situación pública solo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado sentir tristeza en la situación la cual me apetece salir con mis amigos a ver el desfile pero no puedo hacerlo porque a mis amigos no les apetece o que pueden hacerlo.
En el momento y cuando me vea a mí mismo queriendo/deseando ir a ver el desfile de carnaval solo si voy con mis amigos o con algún otro acompañante - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que puede que mis amigos o cualquier otro acompañante no pueda o no le apetezca ir conmigo a ver el desfile, por tanto me doy cuenta de que si quiero ver el desfile de carnaval y ninguna otra persona puede, puedo ir yo solo.
Me comprometo a mí mismo a ir a ver el desfile de carnaval si así me apetece tanto si voy acompañado como si no.
martes, 31 de enero de 2017
Día 323 - NO
Al empezar este segundo cuatrimestre de la Universidad me doy cuenta de que tal y como tengo el horario cada día, no voy a poder sacarlo todo adelante. Este cuatrimestre tengo cinco asignaturas el trabajo de fin de grado, prácticas en empresa y clases particulares, lo cual hace bastante difícil sacarlo todo adelante sin morir en el intento. Así que lo que he decidido es dejar de dar algunas o todas las clases particulares que estoy dando ahora. Pero claro, llevo desde que empezó el curso dándoles clase y tener que dejarlos ahora me sabe un poco mal, porque aparentemente van muy bien y le gusta tenerme como profesor. Por tanto no encuentro el momento de decirles que ya no podré ir más, que se busquen a otra persona, y contra más tiempo lo vaya dejando más difícil será encontrar a alguien.
Por tanto, en este blog camino el punto de sentirme incapaz de decir que no a alguien, en la situación en la que creo que esta persona quiere que diga que sí.
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de decir que no puedo darles más clases particulares, a los alumnos que tengo, porque tengo miedo de ser juzgado como traidor y egoísta. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de decir que no puedo darles más clases particulares a los alumnos que tengo, con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como traidor y egoísta, en la situación la cual les digo a mis alumnos que no puedo continuar dándoles clases particulares.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser juzgado por mis alumnos como traidor y egoísta, porque tengo miedo de ser rechazado por esas personas y que esas personas corran lo voz de que no soy de fiar y así me rechacen más personas aún. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser juzgado como traidor y egoísta con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser rechazado por mis alumnos, familiares y amigos. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser rechazado por mis alumnos, familiares y amigos, con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que mis alumnos estarán en contra de mi idea de dejarles de dar clases particulares.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que mis alumnos me prefieren a mí a cualquier otro profesor particular.
En el momento y cuando me vea a mí mismo temiendo decir a mis alumnos que no podré darles más clases particulares - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que si continúo dándoles clases particulares a todos mis alumnos no conseguiré aprobar todo y acabar la carrera en Junio, por tanto me doy cuenta de que aunque me venga muy bien el dinero si no consigo aprobar las asignaturas tendré que volver a matricularme y tendré que invertir más dinero del que recibiré por las clases.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la responsabilidad de mí mismo y así ser consecuente con la decisión que he tomado de dejar de dar algunas clases particulares.
Por tanto, en este blog camino el punto de sentirme incapaz de decir que no a alguien, en la situación en la que creo que esta persona quiere que diga que sí.
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de decir que no puedo darles más clases particulares, a los alumnos que tengo, porque tengo miedo de ser juzgado como traidor y egoísta. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de decir que no puedo darles más clases particulares a los alumnos que tengo, con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como traidor y egoísta, en la situación la cual les digo a mis alumnos que no puedo continuar dándoles clases particulares.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser juzgado por mis alumnos como traidor y egoísta, porque tengo miedo de ser rechazado por esas personas y que esas personas corran lo voz de que no soy de fiar y así me rechacen más personas aún. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser juzgado como traidor y egoísta con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser rechazado por mis alumnos, familiares y amigos. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser rechazado por mis alumnos, familiares y amigos, con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que mis alumnos estarán en contra de mi idea de dejarles de dar clases particulares.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que mis alumnos me prefieren a mí a cualquier otro profesor particular.
En el momento y cuando me vea a mí mismo temiendo decir a mis alumnos que no podré darles más clases particulares - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que si continúo dándoles clases particulares a todos mis alumnos no conseguiré aprobar todo y acabar la carrera en Junio, por tanto me doy cuenta de que aunque me venga muy bien el dinero si no consigo aprobar las asignaturas tendré que volver a matricularme y tendré que invertir más dinero del que recibiré por las clases.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la responsabilidad de mí mismo y así ser consecuente con la decisión que he tomado de dejar de dar algunas clases particulares.
Día 322 - Mi forma de vestir
El fin de semana pasado hablando con un amigo este me comentó un poco desde fuera mi forma de vestir, algo a lo que yo aparentemente no le doy mucha importancia, pero al fijarme en ello me di cuenta de que en realidad llevaba razón en algunas cosas.
Normalmente visto con ropa que considero cómoda, ropa que a lo mejor lleva tiempo en casa sin ser usada por no estar a la moda, como pantalones de pana, y zapatos que aún están bien pero nadie de mi familia usa. Eso a la hora de llevarlo puesto choca un poco con lo que la gente de mi edad suele llevar puesto, y normalmente me da un poco igual pero para al hablar con J me di cuenta de que en realidad también lo llevaba porque me gustaba de cierta forma. Por ejemplo la chaqueta que suelo llevar es más o menos nueva, comparada con el resto, y el llevarla es algo que lo hago porque me apetece, me gusta hacerlo, me siento cómodo con esa ropa.
En este blog camino el punto de que me influya lo que el resto de personas opine de mi forma de vestir y el por qué suelo vestir así:
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar mi forma de vestir como una forma anticuada y pasada de moda.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer vestir de la forma en la que lo hago porque quiero sentirme mayor de lo que realmente soy, porque quiero sentirme más sabio de lo que soy en realidad.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser más anciano con el hecho de ser más sabio.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer vestir la chaqueta que normalmente llevo porque quiero sentirme elegante, porque he definido el hecho de vestir elegante con el hecho de tener más poder y control sobre lo que me rodea.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de vestir elegante con el hecho de creer tener más poder y control sobre lo que me rodea.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer ser más sabio de lo que realmente soy.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer tener más poder y control sobre todo lo que me rodea.
En el momento y cuando me vea a mí mismo queriendo ser más sabio y querer tener más poder y control sobre todo lo que me rodea, a través de seleccionar la ropa que voy a llevar puesta según ese criterio - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al guiarme por estos motivos para vestir, al final lo que voy a conseguir será perder confianza en mi mismo como mi expresión, como lo que realmente me gustaría llevar, y además muchas de esas veces para satisfacer esos motivos mentales habré de llevar ropa que no es realmente cómoda o puede que no sea apropiada para la temperatura que hay en el exterior.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la seguridad de mí mismo y así decidir que ropa comprar y llevar puesta de acuerdo a la comodidad y a lo bien que se ajusta a mi expresión.
Normalmente visto con ropa que considero cómoda, ropa que a lo mejor lleva tiempo en casa sin ser usada por no estar a la moda, como pantalones de pana, y zapatos que aún están bien pero nadie de mi familia usa. Eso a la hora de llevarlo puesto choca un poco con lo que la gente de mi edad suele llevar puesto, y normalmente me da un poco igual pero para al hablar con J me di cuenta de que en realidad también lo llevaba porque me gustaba de cierta forma. Por ejemplo la chaqueta que suelo llevar es más o menos nueva, comparada con el resto, y el llevarla es algo que lo hago porque me apetece, me gusta hacerlo, me siento cómodo con esa ropa.
En este blog camino el punto de que me influya lo que el resto de personas opine de mi forma de vestir y el por qué suelo vestir así:
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar mi forma de vestir como una forma anticuada y pasada de moda.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer vestir de la forma en la que lo hago porque quiero sentirme mayor de lo que realmente soy, porque quiero sentirme más sabio de lo que soy en realidad.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser más anciano con el hecho de ser más sabio.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer vestir la chaqueta que normalmente llevo porque quiero sentirme elegante, porque he definido el hecho de vestir elegante con el hecho de tener más poder y control sobre lo que me rodea.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de vestir elegante con el hecho de creer tener más poder y control sobre lo que me rodea.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer ser más sabio de lo que realmente soy.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer tener más poder y control sobre todo lo que me rodea.
En el momento y cuando me vea a mí mismo queriendo ser más sabio y querer tener más poder y control sobre todo lo que me rodea, a través de seleccionar la ropa que voy a llevar puesta según ese criterio - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al guiarme por estos motivos para vestir, al final lo que voy a conseguir será perder confianza en mi mismo como mi expresión, como lo que realmente me gustaría llevar, y además muchas de esas veces para satisfacer esos motivos mentales habré de llevar ropa que no es realmente cómoda o puede que no sea apropiada para la temperatura que hay en el exterior.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la seguridad de mí mismo y así decidir que ropa comprar y llevar puesta de acuerdo a la comodidad y a lo bien que se ajusta a mi expresión.
Día 321 - Estrés en un examen
Durante unos seis días estuve estudiando para un examen de la carrera, aún así no me sentía del todo seguro al haberme dado cuenta de que era bastante materia y no la había trabajo durante el cuatrimestre. Pero aún así creía que lo llevaba bien para hacer el examen el día siguiente.
Estando ya en la clase donde iba a tener lugar el examen, repasé un poco todo por encima antes de que el examen empezara, y ahí me di cuenta de que no lo llevaba tan bien como creía. Una vez ya con el examen delante, me puse a leer todas las preguntas y para mi sorpresa aparentemente sabía hacerlo todo así que me puse a hacerlo. Una vez acabadas lo que creía era más fácil me puse con las preguntas de las que no estaba tan seguro, y al ponerme me di cuenta de que en realidad no recordaba como responder las preguntas, no me acordaba de la teoría que había estudiado, así que me puse a tratar de responderlas sin éxito lo cual me llevo a empezar a creer que iba a suspender lo que me llevó a estar cada vez más nervioso y estresado. Lo cual finalmente provocó que tuviera un dolor en la zona de mi estómago al final del examen.
Declaraciones de perdón, compromiso y corrección a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de suspender un examen final, en el momento en el cual estoy haciendo el examen y me doy cuenta de que no sé responder a varias preguntas. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de creer que voy a suspender un examen con el miedo en si. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el hecho de estudiar 5 días o más para una asignatura provocará que apruebe la asignatura que estoy estudiando.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que soy tonto/estúpido en la situación la cual he estudiado más de cinco días preparando un examen y al final he acabado suspendiéndolo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado cargar con una carga energética negativa a la experiencia de suspender un examen.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado ponerme nervioso en la situación la cual estoy en un examen y me doy cuenta de que no sé responder a varias de las preguntas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado compararme con mis compañeros de clase, en el sentido de preguntar si llevan bien el examen o no, para así sentirme mejor si ellos tampoco lo llevan bien, o bien para ponerme nervioso y creer que voy a suspender en el caso de que lo lleven bien.
En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgándome como tonto/estúpido por no saber la respuesta a una pregunta en un examen, y por tanto me vea creyendo que voy a suspender el examen - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que permitirme estos juicios provocará que me ponga nervioso en medio del examen, lo cual provocará que no esté totalmente concentrado en el examen y me doy cuenta de que además generará molestias en y como mi estómago al acumular toda esa tensión y estrés.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la confianza de mí mismo y así estudiar el tiempo que tenga disponible para ello y una vez en el examen hacerlo lo mejor que sea capaz de hacerlo independientemente del resultado.
lunes, 30 de enero de 2017
Día 320 - Fin de exámenes
Estoy tan acostumbrado a tener que ir a clase y tener que estudiar para un examen que en momento y cuando no tengo que hacerlo me siento un poco perdido, en el sentido de no saber que hacer en el siguiente momento. Así esto es aprovechado por mí mismo como mi personaje postergador para inventar cualquier escusa o motivo para hacerme creer que estoy en vacaciones y que ahora puedo hacer lo que me apetezca.
Al final la forma de experimentarlo es como una separación de mí mismo, al definir el tener que ir a clase y estudiar como una tarea que no me motiva totalmente, una tarea de la cual no disfruto cada momento que paso en clase o bien estudiando esa materia. Por tanto así creado una parte de mí mismo que lo hace porque es una forma de integrarme en el sistema para poder vivir haciendo algo que me gusta, mientras que otra parte de mí mismo lo ve como una perdida de tiempo en algunos momentos cuando he de lidiar con profesores que no les gusta lo que hacen o con asignaturas que no despiertan mi interés en ellas. Así lo que experimento en los momentos de vacaciones o momentos en los cuales no tengo que ir a clase ni tengo que estudiar, es una experiencia de tiempo libre, una experiencia en la cual creo que puedo hacer lo que me apetezca y justificándolo a través de decirme que me lo he ganado, me lo merezco.
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear no hacer nada, estar sentado en el sofá y ver alguna película o serie de televisión, en la situación la cual he acabado de exámenes y no tengo que ir a clase o estudiar para un examen.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el haber ido a clase, haber realizado los exámenes y haber obtenido una buena calificación, provoca que me merezca un descanso, provoca que me haya ganado un tiempo para hacer lo que me apetezca.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el haber ido a clase, haber realizado los exámenes y haber obtenido una buena calificación con el hecho de creer que merezco un descanso.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de terminar de clase y exámenes con el hecho de creer que el resto de tareas y obligaciones diarias han acabado también.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el tiempo que no tengo que ir a clase ni estudiar como tiempo libre en el cual puedo hacer lo que me apetezca en cada momento.
En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que no tengo que tomar responsabilidad por todas mis tareas diarias usando como excusa el pretexto de decirme a mí mismo que he terminado de exámenes y de clase en la universidad - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que el no tener que ir a clase ni tener que estudiar para alguna asignatura de la universidad no cambia el hecho de que tenga que limpiar y recoger la casa, hacerme la comida, escribir mi actividad del DIP, escribir en mi blog, etc, por lo que me doy cuenta de que es una excusa para postergar el hacer mis tareas diarias.
Me comprometo a mí mismo a centrarme en realizar mis tareas y obligaciones diarias y una vez las haya acabado me comprometo a dedicarme algo de tiempo a mí mismo y hacer lo que prefiera en ese momento.
Al final la forma de experimentarlo es como una separación de mí mismo, al definir el tener que ir a clase y estudiar como una tarea que no me motiva totalmente, una tarea de la cual no disfruto cada momento que paso en clase o bien estudiando esa materia. Por tanto así creado una parte de mí mismo que lo hace porque es una forma de integrarme en el sistema para poder vivir haciendo algo que me gusta, mientras que otra parte de mí mismo lo ve como una perdida de tiempo en algunos momentos cuando he de lidiar con profesores que no les gusta lo que hacen o con asignaturas que no despiertan mi interés en ellas. Así lo que experimento en los momentos de vacaciones o momentos en los cuales no tengo que ir a clase ni tengo que estudiar, es una experiencia de tiempo libre, una experiencia en la cual creo que puedo hacer lo que me apetezca y justificándolo a través de decirme que me lo he ganado, me lo merezco.
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear no hacer nada, estar sentado en el sofá y ver alguna película o serie de televisión, en la situación la cual he acabado de exámenes y no tengo que ir a clase o estudiar para un examen.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el haber ido a clase, haber realizado los exámenes y haber obtenido una buena calificación, provoca que me merezca un descanso, provoca que me haya ganado un tiempo para hacer lo que me apetezca.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el haber ido a clase, haber realizado los exámenes y haber obtenido una buena calificación con el hecho de creer que merezco un descanso.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de terminar de clase y exámenes con el hecho de creer que el resto de tareas y obligaciones diarias han acabado también.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el tiempo que no tengo que ir a clase ni estudiar como tiempo libre en el cual puedo hacer lo que me apetezca en cada momento.
En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que no tengo que tomar responsabilidad por todas mis tareas diarias usando como excusa el pretexto de decirme a mí mismo que he terminado de exámenes y de clase en la universidad - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que el no tener que ir a clase ni tener que estudiar para alguna asignatura de la universidad no cambia el hecho de que tenga que limpiar y recoger la casa, hacerme la comida, escribir mi actividad del DIP, escribir en mi blog, etc, por lo que me doy cuenta de que es una excusa para postergar el hacer mis tareas diarias.
Me comprometo a mí mismo a centrarme en realizar mis tareas y obligaciones diarias y una vez las haya acabado me comprometo a dedicarme algo de tiempo a mí mismo y hacer lo que prefiera en ese momento.
sábado, 31 de diciembre de 2016
Día 319 - "Malas personas"
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que han cometido una violación sobre una chica en contra de su voluntad, como demonios, personas malvadas, como lo peor que puede llegar a ser un ser humano, como alguien/algo sin valor.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que ven pornografía infantil o que obligan a niños a generar dicha pornografía infantil, como personas corrompidas, sin corazón, malas personas, personas que no son capaces de ver el impacto que sus acciones tienen en el mundo como totalidad.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar como demonios, malas personas, personas sin ningún valor, personas que no merecen el derecho de vivir, a aquellas personas que secuestran a otras para torturarlas de por vida, abusar de ellas y hacer lo que les plazca con ellas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que matan a otras personas de forma premeditada y sabiendo perfectamente las consecuencias de sus actos, como personas despreciables, malas personas, personas sin valor/importancia.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a esas personas sin valor/importancia como personas que no deberían tener el derecho a vivir, a existir.
En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a una persona por las acciones que ha llevado a cabo en su vida – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que estoy juzgando a la totalidad de un ser por una parte sesgada y reducida de su existencia, por lo que me doy cuenta de que al hacerlo con estas personas estoy haciendo conmigo mismo algo similar al juzgarme por las acciones que hago en determinados momentos, reduciendo y limitando mi existencia/expresión a esos momentos en particular en los que creo he cometido un error o no he obrado de la forma que es mejor para todos por igual. Y me doy cuenta de que al dirigir mi atención en juzgar a otra persona me estoy evadiendo de mí mismo, de la realidad física que me rodea al estar participando en mi mente.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la responsabilidad de mí mismo y así dirigir/centrar mi atención en mí mismo y la realidad física de la que formo parte.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que ven pornografía infantil o que obligan a niños a generar dicha pornografía infantil, como personas corrompidas, sin corazón, malas personas, personas que no son capaces de ver el impacto que sus acciones tienen en el mundo como totalidad.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar como demonios, malas personas, personas sin ningún valor, personas que no merecen el derecho de vivir, a aquellas personas que secuestran a otras para torturarlas de por vida, abusar de ellas y hacer lo que les plazca con ellas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que matan a otras personas de forma premeditada y sabiendo perfectamente las consecuencias de sus actos, como personas despreciables, malas personas, personas sin valor/importancia.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a esas personas sin valor/importancia como personas que no deberían tener el derecho a vivir, a existir.
En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a una persona por las acciones que ha llevado a cabo en su vida – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que estoy juzgando a la totalidad de un ser por una parte sesgada y reducida de su existencia, por lo que me doy cuenta de que al hacerlo con estas personas estoy haciendo conmigo mismo algo similar al juzgarme por las acciones que hago en determinados momentos, reduciendo y limitando mi existencia/expresión a esos momentos en particular en los que creo he cometido un error o no he obrado de la forma que es mejor para todos por igual. Y me doy cuenta de que al dirigir mi atención en juzgar a otra persona me estoy evadiendo de mí mismo, de la realidad física que me rodea al estar participando en mi mente.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la responsabilidad de mí mismo y así dirigir/centrar mi atención en mí mismo y la realidad física de la que formo parte.
jueves, 29 de diciembre de 2016
Día 318 - Coca cola y Universidad
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear beber coca cola en la situación la cual estoy sediento o tengo hambre.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que soy adicto a la coca cola.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado anteponer la adicción a la coca cola a mi salud, ya que me doy cuenta de que hincha mi estómago y lo debilita, propiciando así la aparición de ulceras e impidiendo la curación de las existentes y participando en su agravamiento.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado justificar el hecho de beber coca cola diciéndome que el beber coca cola facilita mi digestión y así me ayuda a no sentirme pesado/hinchado después de las comidas, sin haberme dado cuenta de que produce el efecto contrario al hincharme con el gas que contiene.
En el momento y cuando me vea a mí mismo deseando/queriendo beber coca cola – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que si sigo así nunca cerraré las heridas que tengo en mi estómago y facilitaré el estado de estar hinchado, con lo que al hacerlo estoy perjudicándome a mí mismo como mi cuerpo físico humano.
Me comprometo a mí mismo a beber agua siempre que esté sediento, me apetezca beber algo y crea que necesito beber algo para facilitar mi digestión.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado sentirme muy bien, contento, feliz en la situación la cual descubro la nota de un examen, la cual me muestra que he obtenido una calificación mejor de la que esperaba.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado imaginar la nota que tendré en un examen, en la situación la cual he realizado el examen y he comentado con mis compañeros lo que hemos puesto cada uno en el examen.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que al imaginar la nota que tendré estoy generando la expectativa de obtener una nota similar a la que he imaginado, no dándome cuenta así que limitaré y definiré mi estado de ánimo en base a si la nota que obtengo se parece o no a la nota que esperaba obtener.
En el momento y cuando me vea a mí mismo generando expectativas sobre la nota que tendré en un examen que acabe de hacer – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo estaré limitado/controlado por la nota que aparezca en mi expediente, y además me doy cuenta de que generaré ansiedad al no saber si tendré la nota que creo merecer o no.
Me comprometo a mí mismo a realizar los exámenes lo mejor que sea capaz de hacerlos, y una vez acabados me comprometo a continuar con mis tareas diarias sin pararme a especular sobre la nota que creo merecer dicho examen.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que soy adicto a la coca cola.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado anteponer la adicción a la coca cola a mi salud, ya que me doy cuenta de que hincha mi estómago y lo debilita, propiciando así la aparición de ulceras e impidiendo la curación de las existentes y participando en su agravamiento.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado justificar el hecho de beber coca cola diciéndome que el beber coca cola facilita mi digestión y así me ayuda a no sentirme pesado/hinchado después de las comidas, sin haberme dado cuenta de que produce el efecto contrario al hincharme con el gas que contiene.
En el momento y cuando me vea a mí mismo deseando/queriendo beber coca cola – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que si sigo así nunca cerraré las heridas que tengo en mi estómago y facilitaré el estado de estar hinchado, con lo que al hacerlo estoy perjudicándome a mí mismo como mi cuerpo físico humano.
Me comprometo a mí mismo a beber agua siempre que esté sediento, me apetezca beber algo y crea que necesito beber algo para facilitar mi digestión.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado sentirme muy bien, contento, feliz en la situación la cual descubro la nota de un examen, la cual me muestra que he obtenido una calificación mejor de la que esperaba.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado imaginar la nota que tendré en un examen, en la situación la cual he realizado el examen y he comentado con mis compañeros lo que hemos puesto cada uno en el examen.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que al imaginar la nota que tendré estoy generando la expectativa de obtener una nota similar a la que he imaginado, no dándome cuenta así que limitaré y definiré mi estado de ánimo en base a si la nota que obtengo se parece o no a la nota que esperaba obtener.
En el momento y cuando me vea a mí mismo generando expectativas sobre la nota que tendré en un examen que acabe de hacer – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo estaré limitado/controlado por la nota que aparezca en mi expediente, y además me doy cuenta de que generaré ansiedad al no saber si tendré la nota que creo merecer o no.
Me comprometo a mí mismo a realizar los exámenes lo mejor que sea capaz de hacerlos, y una vez acabados me comprometo a continuar con mis tareas diarias sin pararme a especular sobre la nota que creo merecer dicho examen.
miércoles, 28 de diciembre de 2016
Día 317 - Juicios y críticas
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado fijarme en una chica que me he cruzado al ir a comprar, y al hacerlo juzgarla como atractiva únicamente por su apariencia física y su forma de caminar, por lo que me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar y definir a esa chica como una imagen, sin haberme dado cuenta de que esa chica es un ser humano, un ser experimentándose en esta realidad, por lo que me doy cuenta de que estoy reduciendo todo su ser a una crítica sobre su apariencia física/imagen.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el valor/importancia de las personas que me rodean por su imagen/apariencia física.
En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a un ser humano por su apariencia física/imagen – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo me estoy evadiendo de la realidad física real, para estar en mi mente participando en ese juicio, y me doy cuenta de que al participar en ese juego de definir la valía de una persona por su imagen me estoy juzgando y definiendo a mí mismo en base a mi apariencia, a mi imagen, por lo que me doy cuenta de que me estoy limitando a una única imagen, obviando así el resto de mi ser.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la seguridad de mí mismo y así no más basar mi valor/importancia ni la ningún ser por su apariencia física/imagen.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de mostrar todos mis escritos a M por miedo a que me juzgue por los eventos en los que me perdono, por tanto por miedo a juzgarme por lo que me he definido/he llegado a ser.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que si me no perdono por nada y no muestro nunca todo lo que hay en mi interior entonces estaré más tranquilo, a salvo, protegido ya que al no mostrar lo que soy nadie podrá juzgarme.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que aunque no muestre al mundo lo que realmente soy, como cada pensamiento, emoción y sentimiento, yo mismo sí que seré consciente de lo que soy y si creo que otra persona puede juzgarme si me muestro es porque en primer lugar me estoy juzgando a mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de cometer un error.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar una carga energética negativa al hecho de cometer un error.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que lo que he definido como un error es en realidad una oportunidad de conocerme mejor a mí mismo y aprender de mí mismo para así perfeccionarme y llegar a ser la mejor versión de mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como mi estómago por experimentar hinchazón en el estómago, juzgando como algo negativo el tener esta experiencia, sin haberme dado cuenta de que si está ahí es porque me está mostrando un desequilibrio, un punto que no he corregido en mí mismo y que está provocando dicho malestar.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado no creer en mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado dudar de mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tratar de suprimir las emociones negativas como rabia, odio, tristeza, vergüenza, culpabilidad, para así creer que si las suprimo y no las llego a experimentar entonces conseguiré trascenderlas, sin haberme dado cuenta de que al permitirme mostrarlas las estoy acumulando y restringiendo en ciertas partes de mi cuerpo físico, como mi estómago, y así estoy creando consecuencias en mí mismo como mi cuerpo las cuales si no hago nada para corregirlas podrían provocarme problemas de salud.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de experimentar rabia, odio, tristeza, culpa, vergüenza.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme como una persona mala, desagradable, por haber experimentado alguna vez ira, rabia, odio, culpa, vergüenza.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a aquellas personas que no experimentan odio, rabia, miedo, vergüenza, culpa, como mejores que aquellas que si lo hacen.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el valor/importancia de las personas que me rodean por su imagen/apariencia física.
En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a un ser humano por su apariencia física/imagen – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo me estoy evadiendo de la realidad física real, para estar en mi mente participando en ese juicio, y me doy cuenta de que al participar en ese juego de definir la valía de una persona por su imagen me estoy juzgando y definiendo a mí mismo en base a mi apariencia, a mi imagen, por lo que me doy cuenta de que me estoy limitando a una única imagen, obviando así el resto de mi ser.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la seguridad de mí mismo y así no más basar mi valor/importancia ni la ningún ser por su apariencia física/imagen.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de mostrar todos mis escritos a M por miedo a que me juzgue por los eventos en los que me perdono, por tanto por miedo a juzgarme por lo que me he definido/he llegado a ser.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que si me no perdono por nada y no muestro nunca todo lo que hay en mi interior entonces estaré más tranquilo, a salvo, protegido ya que al no mostrar lo que soy nadie podrá juzgarme.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que aunque no muestre al mundo lo que realmente soy, como cada pensamiento, emoción y sentimiento, yo mismo sí que seré consciente de lo que soy y si creo que otra persona puede juzgarme si me muestro es porque en primer lugar me estoy juzgando a mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de cometer un error.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar una carga energética negativa al hecho de cometer un error.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que lo que he definido como un error es en realidad una oportunidad de conocerme mejor a mí mismo y aprender de mí mismo para así perfeccionarme y llegar a ser la mejor versión de mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como mi estómago por experimentar hinchazón en el estómago, juzgando como algo negativo el tener esta experiencia, sin haberme dado cuenta de que si está ahí es porque me está mostrando un desequilibrio, un punto que no he corregido en mí mismo y que está provocando dicho malestar.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado no creer en mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado dudar de mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tratar de suprimir las emociones negativas como rabia, odio, tristeza, vergüenza, culpabilidad, para así creer que si las suprimo y no las llego a experimentar entonces conseguiré trascenderlas, sin haberme dado cuenta de que al permitirme mostrarlas las estoy acumulando y restringiendo en ciertas partes de mi cuerpo físico, como mi estómago, y así estoy creando consecuencias en mí mismo como mi cuerpo las cuales si no hago nada para corregirlas podrían provocarme problemas de salud.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de experimentar rabia, odio, tristeza, culpa, vergüenza.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme como una persona mala, desagradable, por haber experimentado alguna vez ira, rabia, odio, culpa, vergüenza.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a aquellas personas que no experimentan odio, rabia, miedo, vergüenza, culpa, como mejores que aquellas que si lo hacen.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Día 315 - Trabajos/Prácticas - Universidad
Había decidido con mi compañera de prácticas de la universidad quedarme el miércoles por la tarde para acabar unas prácticas que teníamos que entregar. Ese mismo día nuestro profesor nos avisó de que no era necesario entregar las dos prácticas esa semana, solamente la primera. Así que finalmente decidimos quedarnos media hora después de clase para acabar la práctica, ya que la primera la teníamos hecha ya, sólo quedaba organizarla y dejarla lista para entregar. Yo accedí a quedarme ya que no me suponía nada quedarme media hora. Al final estuvimos cerca de dos horas y no la dejamos completamente terminada.
En ese momento pensé: "El lunes hay un examen donde me juego una asignatura y aún no he estudiado casi nada de esa asignatura, me he quedado pensando que sería media hora y al final se ha alargado, fatal, y ni siquiera hemos terminado la práctica". Y sentí que había desaprovechado ese tiempo, al haberlo juzgado como menos importante que el examen.
En ese momento pensé: "El lunes hay un examen donde me juego una asignatura y aún no he estudiado casi nada de esa asignatura, me he quedado pensando que sería media hora y al final se ha alargado, fatal, y ni siquiera hemos terminado la práctica". Y sentí que había desaprovechado ese tiempo, al haberlo juzgado como menos importante que el examen.
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me doy cuenta de que dicho pensamiento proviene de mí mismo como mi 'personaje académico', ya que dicho pensamiento desencadena en mí la emoción de miedo a suspender el examen del lunes, y con ello el suspender una asignatura. Lo cual me lleva a experimentar miedo de no ser capaz de obtener el título de graduado en matemáticas en cuatro años.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que he perdido el tiempo al estar casi dos horas haciendo el trabajo de optimización, en la situación la cual tengo el examen de funcional el lunes siguiente.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de suspender el examen de funcional si no le dedico todo el tiempo libre del que dispongo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de suspender el examen de funcional con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de no obtener el título de graduado en matemáticas en cuatro años. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de no obtener el título de graduado en matemáticas con el medo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mí propio miedo.
En el momento y cuando me vea creyendo que estoy perdiendo el tiempo, en la situación la cual haga una tarea distinta a la que había programado hacer, en este caso estudiar de análisis funcional, y esté temiendo suspender el examen de análisis – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que dicha creencia nace de mí mismo como mi 'personaje académico', y nace del hecho de haber postergado en el pasado aquellos momentos que tenía disponible para estudiar, para hacer otras cosas, y dándome cuenta ahora de que no dispongo del tiempo necesario para estudiar para ese examen.
Me comprometo a mí mismo a aprovechar el tiempo que he definido en mi horario para estudiar, y así dirigirme a hacerlo, sin permitirme ponerme ningún tipo de excusa para postergar dicha tarea.
Me doy cuenta de que dicho pensamiento proviene de mí mismo como mi 'personaje académico', ya que dicho pensamiento desencadena en mí la emoción de miedo a suspender el examen del lunes, y con ello el suspender una asignatura. Lo cual me lleva a experimentar miedo de no ser capaz de obtener el título de graduado en matemáticas en cuatro años.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que he perdido el tiempo al estar casi dos horas haciendo el trabajo de optimización, en la situación la cual tengo el examen de funcional el lunes siguiente.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de suspender el examen de funcional si no le dedico todo el tiempo libre del que dispongo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de suspender el examen de funcional con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de no obtener el título de graduado en matemáticas en cuatro años. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de no obtener el título de graduado en matemáticas con el medo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mí propio miedo.
En el momento y cuando me vea creyendo que estoy perdiendo el tiempo, en la situación la cual haga una tarea distinta a la que había programado hacer, en este caso estudiar de análisis funcional, y esté temiendo suspender el examen de análisis – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que dicha creencia nace de mí mismo como mi 'personaje académico', y nace del hecho de haber postergado en el pasado aquellos momentos que tenía disponible para estudiar, para hacer otras cosas, y dándome cuenta ahora de que no dispongo del tiempo necesario para estudiar para ese examen.
Me comprometo a mí mismo a aprovechar el tiempo que he definido en mi horario para estudiar, y así dirigirme a hacerlo, sin permitirme ponerme ningún tipo de excusa para postergar dicha tarea.
martes, 29 de noviembre de 2016
Día 314 - Soy especial
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer competir continuamente con las personas con las que me encuentro en mi día a día, ya sea de forma física al estar en la misma situación que estas personas o bien a través de Internet u otro medio como televisión, etc, y así me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ganar en la comparación/competición que inicio mentalmente con esas personas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer ser superior, mejor, más importante que el resto de personas que me rodean, con las que me encuentro en mi día a día, porque quiero/deseo sentirme importante, valorado, especial.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear sentirme importante, valorado y especial, en la situación en la cual estoy con personas a mi alrededor, ya sea físicamente o bien través de cualquier medio tecnológico como por ejemplo Internet, porque quiero sentirme imprescindible, necesario.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear sentirme imprescindible, necesario para este mundo, esta realidad, porque he conectado el hecho de ser prescindible, no necesario con el hecho de poder desaparecer/morir en cualquier momento.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el ser imprescindible, necesario en este mundo, esta realidad, provocará que me convierta en inmortal o que por lo menos tenga una buena calidad de vida y viva lo máximo posible.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ser inmortal, o por lo menos tener la oportunidad de vivir lo máximo posible, porque tengo miedo a la muerte/no existir.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de morir/no existir, porque no podré no podré disfrutar de esta realidad física, de mi vida. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de morir/no existir con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
En el momento y cuando me vea comparándome con las personas que me rodean y deseando en esa situación ser mejor/más importante que esas personas con las que me estoy comparando - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al competir continuamente con las personas que me rodean estoy separándome de estar personas, creando barreras entre esas personas y yo, al verlas como rivales con los que he de competir, en lugar de verlos como lo que realmente son, unos seres humanos que al igual que yo se están experimentando en esta realidad física, cada uno con su propia historia/circunstancias, pero en absoluto diferente a lo que soy yo y como me experimento.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la valentía de mí mismo y así aceptar que soy exactamente uno e igual al resto de seres que existen en esta realidad física, y que por tanto no soy mejor, ni peor, ni especial ni nada por el estilo, sino exactamente lo mismo que el resto.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer ser superior, mejor, más importante que el resto de personas que me rodean, con las que me encuentro en mi día a día, porque quiero/deseo sentirme importante, valorado, especial.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear sentirme importante, valorado y especial, en la situación en la cual estoy con personas a mi alrededor, ya sea físicamente o bien través de cualquier medio tecnológico como por ejemplo Internet, porque quiero sentirme imprescindible, necesario.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear sentirme imprescindible, necesario para este mundo, esta realidad, porque he conectado el hecho de ser prescindible, no necesario con el hecho de poder desaparecer/morir en cualquier momento.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el ser imprescindible, necesario en este mundo, esta realidad, provocará que me convierta en inmortal o que por lo menos tenga una buena calidad de vida y viva lo máximo posible.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ser inmortal, o por lo menos tener la oportunidad de vivir lo máximo posible, porque tengo miedo a la muerte/no existir.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de morir/no existir, porque no podré no podré disfrutar de esta realidad física, de mi vida. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de morir/no existir con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
En el momento y cuando me vea comparándome con las personas que me rodean y deseando en esa situación ser mejor/más importante que esas personas con las que me estoy comparando - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al competir continuamente con las personas que me rodean estoy separándome de estar personas, creando barreras entre esas personas y yo, al verlas como rivales con los que he de competir, en lugar de verlos como lo que realmente son, unos seres humanos que al igual que yo se están experimentando en esta realidad física, cada uno con su propia historia/circunstancias, pero en absoluto diferente a lo que soy yo y como me experimento.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la valentía de mí mismo y así aceptar que soy exactamente uno e igual al resto de seres que existen en esta realidad física, y que por tanto no soy mejor, ni peor, ni especial ni nada por el estilo, sino exactamente lo mismo que el resto.
sábado, 26 de noviembre de 2016
Día 313 - Mascara social
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer caer bien/impresionar a las personas con las que me comunico en la situación la cual estoy teniendo lugar un encuentro social con otras personas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que para caer bien/impresionar a las personas con las que me comunico he de darles siempre la razón y decir aquello que quieran escuchar.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer dar la razón y decir aquello que las personas con las que estoy quieran oír, porque quiero caer bien/impresionar a esas personas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer caer bien/impresionar a las personas con las personas con las que estoy relacionándome, porque tengo miedo de caer mal a esas personas y así ser rechazado por ellas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de llevar la contraria y dar mi opinión a las personas con las que me estoy comunicando, en cualquier situación en la que tenga que comunicarme con otra persona, con el hecho de caer mal a esas personas y así ser rechazado por ellas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de llevar la contraria y dar mi opinión a la persona con la que me esté comunicando, porque tengo miedo de ser rechazado por esa persona. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de llevar la contraria y dar mi opinión a la persona con la que me esté comunicando con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser rechazado por las personas con las que me comunico, porque tengo miedo de quedarme solo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser rechazado por las personas con las que me comunico con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de quedarme solo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de quedarme solo con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ocultarme a mí mismo, en la situación en la cual me estoy comunicando con alguien, por miedo a ser rechazado con las personas con las que me estoy comunicando.
En el momento y cuando me vea a mí mismo dando la razón y diciendo lo que creo que quieren escuchar las personas con las que me estoy comunicando - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo no me estoy comunicando realmente con esas personas, ya que únicamente estaré alimentando mi miedo de ser rechazado al comunicarme de forma deshonesta conmigo mismo, al no mostrarme tal y como soy, al ocultarme a mí mismo, por miedo a ser rechazado. Y me doy cuenta de al no mostrarme tal y como soy ante las personas con las que me comunico, estoy perdiendo en primera instancia la posibilidad de ser aceptado, ya que no me estoy mostrando, y por tanto si dándoles la razón y diciendo lo que quieren oír consigo que me acepten entonces me doy cuenta de que no sería a mí a quién a aceptarían, sino a la mascara de querer ser aceptado.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la valentía de mí mismo, y así darme la oportunidad de mostrarme tal y como soy con las personas con las que me rodeo, y así realmente comprobar si soy yo quién cae bien a las personas con las que me rodeo o es la imagen/mascara que muestro de mí mismo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que para caer bien/impresionar a las personas con las que me comunico he de darles siempre la razón y decir aquello que quieran escuchar.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer dar la razón y decir aquello que las personas con las que estoy quieran oír, porque quiero caer bien/impresionar a esas personas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer caer bien/impresionar a las personas con las personas con las que estoy relacionándome, porque tengo miedo de caer mal a esas personas y así ser rechazado por ellas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de llevar la contraria y dar mi opinión a las personas con las que me estoy comunicando, en cualquier situación en la que tenga que comunicarme con otra persona, con el hecho de caer mal a esas personas y así ser rechazado por ellas.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de llevar la contraria y dar mi opinión a la persona con la que me esté comunicando, porque tengo miedo de ser rechazado por esa persona. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de llevar la contraria y dar mi opinión a la persona con la que me esté comunicando con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser rechazado por las personas con las que me comunico, porque tengo miedo de quedarme solo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser rechazado por las personas con las que me comunico con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de quedarme solo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de quedarme solo con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ocultarme a mí mismo, en la situación en la cual me estoy comunicando con alguien, por miedo a ser rechazado con las personas con las que me estoy comunicando.
En el momento y cuando me vea a mí mismo dando la razón y diciendo lo que creo que quieren escuchar las personas con las que me estoy comunicando - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo no me estoy comunicando realmente con esas personas, ya que únicamente estaré alimentando mi miedo de ser rechazado al comunicarme de forma deshonesta conmigo mismo, al no mostrarme tal y como soy, al ocultarme a mí mismo, por miedo a ser rechazado. Y me doy cuenta de al no mostrarme tal y como soy ante las personas con las que me comunico, estoy perdiendo en primera instancia la posibilidad de ser aceptado, ya que no me estoy mostrando, y por tanto si dándoles la razón y diciendo lo que quieren oír consigo que me acepten entonces me doy cuenta de que no sería a mí a quién a aceptarían, sino a la mascara de querer ser aceptado.
Me comprometo a mí mismo a establecerme como la valentía de mí mismo, y así darme la oportunidad de mostrarme tal y como soy con las personas con las que me rodeo, y así realmente comprobar si soy yo quién cae bien a las personas con las que me rodeo o es la imagen/mascara que muestro de mí mismo.
domingo, 20 de noviembre de 2016
Día 312 - Cambiar el mundo
Últimamente he sido invadido por numerosos mensajes, imágenes y vídeos que muestran la crudeza del mundo real. Es decir, que muestran que aparte de la vida que pueda llevar y los aparentes problemas y preocupaciones que pueda tener, hay personas que ni siquiera tienen una vida, una oportunidad. Personas que sólo conocen lo peor del ser humano y de esta realidad.
Esto me hizo preguntarme, ¿estoy aprovechando esta oportunidad, mi vida, para aportar mi granito de arena al cambio de esta realidad?. Y cuando me refiero a mi granito de arena me refiero a si estoy haciendo todo lo que esta en mi mano para ser la mejor versión de mí mismo, es decir, ser un reflejo/ejemplo del cambio que quiero ver en el mundo, siendo ejemplo de que es posible vivir por lo que es mejor para todos por igual y disfrutar de la vida al mismo tiempo. Para mí es evidente que no estoy haciendo todo lo que puedo/podría hacer, y no hablo de 'hacer todo' de forma literal sin descanso, sino de pequeños gestos diarios que poco a poco se van acumulando para dar lugar a ese cambio que quiero ver en mí mismo y en el mundo.
Hasta ahora me doy cuenta de que la herramienta que mas me ha ayudado a la hora de tomar responsabilidad de mí mismo como cada pensamiento, emoción, sentimiento y por tanto la toma de responsabilidad por cada palabra, gesto y acción que llevo a cabo, ha sido el escribirme a mí mismo, y una vez hecho, aplicarme el perdón, corrección y compromiso a mí mismo. Pero claro antes lo hacía de forma individual por y para mí mismo. Ahora escribo también para todo aquel que lea todo esto que publico, con lo que en parte me siento expuesto, vulnerable, desprotegido, y esto es un punto/faceta que voy a caminar en estos blog's que siguen, porque de lo que me doy cuenta es que si ahora también hago parte de mis escritos públicos es porque con el mero hecho de que una sola persona que lea una palabra de lo que escribo, lo entienda y se sienta identificado con esa palabra, ya habré ayudado un poco a esa persona, ya que podrá verse reflejado en mí y así darse cuenta de que es posible cambiar. así con ese simple gesto al mismo tiempo que me apoyo y ayudo a mí mismo lo estoy haciendo ese lector. Y esto para mí en este momento de mi vida es lo que prima, ayudarnos los unos a los otros como uno e iguales, porque somos los que estamos viviendo y creando esta realidad, y si nosotros no hacemos nada para cambiarlo, nadie lo hará.
Gracias por leerme, continúo en mi siguiente blog, caminando mis dificultades para expresarme de forma pública.
Esto me hizo preguntarme, ¿estoy aprovechando esta oportunidad, mi vida, para aportar mi granito de arena al cambio de esta realidad?. Y cuando me refiero a mi granito de arena me refiero a si estoy haciendo todo lo que esta en mi mano para ser la mejor versión de mí mismo, es decir, ser un reflejo/ejemplo del cambio que quiero ver en el mundo, siendo ejemplo de que es posible vivir por lo que es mejor para todos por igual y disfrutar de la vida al mismo tiempo. Para mí es evidente que no estoy haciendo todo lo que puedo/podría hacer, y no hablo de 'hacer todo' de forma literal sin descanso, sino de pequeños gestos diarios que poco a poco se van acumulando para dar lugar a ese cambio que quiero ver en mí mismo y en el mundo.
Hasta ahora me doy cuenta de que la herramienta que mas me ha ayudado a la hora de tomar responsabilidad de mí mismo como cada pensamiento, emoción, sentimiento y por tanto la toma de responsabilidad por cada palabra, gesto y acción que llevo a cabo, ha sido el escribirme a mí mismo, y una vez hecho, aplicarme el perdón, corrección y compromiso a mí mismo. Pero claro antes lo hacía de forma individual por y para mí mismo. Ahora escribo también para todo aquel que lea todo esto que publico, con lo que en parte me siento expuesto, vulnerable, desprotegido, y esto es un punto/faceta que voy a caminar en estos blog's que siguen, porque de lo que me doy cuenta es que si ahora también hago parte de mis escritos públicos es porque con el mero hecho de que una sola persona que lea una palabra de lo que escribo, lo entienda y se sienta identificado con esa palabra, ya habré ayudado un poco a esa persona, ya que podrá verse reflejado en mí y así darse cuenta de que es posible cambiar. así con ese simple gesto al mismo tiempo que me apoyo y ayudo a mí mismo lo estoy haciendo ese lector. Y esto para mí en este momento de mi vida es lo que prima, ayudarnos los unos a los otros como uno e iguales, porque somos los que estamos viviendo y creando esta realidad, y si nosotros no hacemos nada para cambiarlo, nadie lo hará.
Gracias por leerme, continúo en mi siguiente blog, caminando mis dificultades para expresarme de forma pública.
miércoles, 19 de octubre de 2016
Día 310 - Bonsái
La semana pasada decidí empezar a cuidar un bonsái. Durante estas semanas y las anteriores he estado leyendo e informándome sobre el tema, para por lo menos saber lo básico para que al bonsái no le falte de nada. Bueno, la cuestión es que durante estos últimos días debido al cambio de ubicación, el bonsái ha experimentado cambios y esos cambios yo me los he tomado con preocupación y miedo que pueda morir por alguna negligencia mía, dado mi inexperiencia en el tema. Así que en este blog camino este punto de preocupación y miedo respecto al bonsái.
Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como una persona irresponsable por haber quedado a cargo de un bonsái sin tener ninguna experiencia previa en el cuidado de un bonsái o de un árbol en general.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el hecho de que el bonsái comience a mostrar algunas de sus hojas amarillas, es debido a que he hecho algo mal, de que es culpa mía, de que le estaba provocando ese estado por algo que había hecho.
Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que los pequeños cambios que muestra en bonsái es la forma que tiene de relacionarse/expresarse y que por tanto el hecho de que cambie algo es una buena oportunidad para aprender en qué posición se encuentra más cómodo/estable, la cantidad de agua que le sienta bien y la frecuencia con la que regarlo, así como la cantidad de sol que le sienta bien y la posición en la que se encuentra más cómodo recibiéndola.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado culparme a mí mismo por haber puesto durante toda una mañana al bonsái tomando el sol directamente en la terraza, al darme cuenta de como algunas de sus hojas se empezaban como a quemar y caer con los días.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado culparme a mí mismo por haber regado con bastante cantidad de agua por la noche y por la mañana del día siguiente, al haberme dado cuenta de el tronco del bonsái por la zona del sustrato empezaba a ponerse negro y aparecía musgo por algunas zonas de la base del bonsái y en el sustrato.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado culparme a mí mismo por haber regado con abundante agua y haber mantenido el piso cerrado pocos días después de haber puesto abono orgánico en el sustrato del bonsái, al haberme dado cuenta de que el abono empezaba a descomponerse y aparecía 'pelusilla blanca' por la zona del abono y algunas zonas del sustrato.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de poner en riesgo la salud del bonsái por hacer algo que le vendría mal o por no hacer algo que le vendría bien, debido a mi inexperiencia y los limitados conocimientos del cuidado de bonsái del que dispongo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de poner en riesgo la salud de mi bonsái por hacer algo que le vendría mal o no hacer algo que le vendría bien, con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.
En el momento y cuando me vea a mí mismo temiendo hacer algo que le vendría mal o por no hacer algo que le vendría al bonsái y culparme por ello - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al permitirme participar en ese miedo y culpabilidad me estoy cerrando la puerta a aprender y experimentar algo nuevo como es el cuidado de un bonsái, ya que me doy cuenta de que si hago algo que no le sienta muy bien al bonsái o no hago algo podría hacer para mejorar el bienestar del bonsái este me lo mostrará a través de su comportamiento y así interpretando su comportamiento ayudándome de la lectura de libros y foros por internet podré entenderlo mucho mejor y así cuidarlo de una forma más eficaz.
Me comprometo a mí mismo a permanecer estable observando día a día al bonsái y en el momento en que algún pequeño cambio ocurra y no sea capaz de entenderlo me comprometo a investigar para entender el por qué de ese cambio. Y así me comprometo a desarrollar una mejor comunicación con el bonsái a través de la observación.
sábado, 30 de julio de 2016
Día 307 - Vacaciones
Durante mi vida como estudiante, he asociado el verano con vacaciones. Así como muchos otros momentos de no tener clase días consecutivos, como momentos de vacaciones. De esta forma yo, como mi mente, aprovecho dichos momentos para hacer lo que me apetezca en cada momento, dejando así de lado a aquellas tareas y actividades que me he comprometido a hacer, sea momento de vacaciones o no. Así que en este blog camino este punto de evadirme de todo y todos en los momentos que he definido como momentos/tiempo de vacaciones.
Declaraciones de perdón, compromiso y corrección a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el tiempo que he definido como tiempo de vacaciones es una ocasión/oportunidad para no hacer nada, para postergar todas mis tareas diarias y únicamente hacer lo que me apetezca en cada momento.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir como tiempo de vacaciones aquellos momentos en los que no tengo que ir a la universidad/no tengo que trabajar y no tengo ningún trabajo/tarea pendiente que entregar en el futuro.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que necesito tiempo de vacaciones para estar bien, para poder desconectar de mi día a día y relajarme.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que necesito desconectar de mi día a día para relajarme y estar bien.
En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que necesito desconectar de mi día a día para relajarme y estar bien - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que durante cada día dispongo del tiempo más que suficiente para desconectar de mis tareas/actividades que requieren de mi total concentración, como puede ser estudiar, ir a clase, trabajar, ya que durante el tiempo que estaba en Holanda lo hacía, sin necesitar de tener unos días como tiempo de vacaciones para desconectar y no cumplir ninguna de mis tareas y actividades diarias.
Me comprometo a mí mismo a diseñar un horario con las tareas y actividades que he de hacer durante mi día, así como aquellos intervalos de tiempo en los puedo salir un rato con mis amigos y/o desconectar/entretenerme con cualquier otra actividad que prefiera.
Me comprometo a mí mismo a seguir dichos horarios, que variarán de cada momento del año, dependiendo si hay exámenes, tengo que trabajar, etc, sea la estación del año que sea, sea momento de vacaciones o no, me comprometo a seguirlos todos y cada uno de los días de los que dispongo.
Continúo en el siguiente blog, gracias por leer.
Declaraciones de perdón, compromiso y corrección a mí mismo:
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el tiempo que he definido como tiempo de vacaciones es una ocasión/oportunidad para no hacer nada, para postergar todas mis tareas diarias y únicamente hacer lo que me apetezca en cada momento.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir como tiempo de vacaciones aquellos momentos en los que no tengo que ir a la universidad/no tengo que trabajar y no tengo ningún trabajo/tarea pendiente que entregar en el futuro.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que necesito tiempo de vacaciones para estar bien, para poder desconectar de mi día a día y relajarme.
Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que necesito desconectar de mi día a día para relajarme y estar bien.
En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que necesito desconectar de mi día a día para relajarme y estar bien - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que durante cada día dispongo del tiempo más que suficiente para desconectar de mis tareas/actividades que requieren de mi total concentración, como puede ser estudiar, ir a clase, trabajar, ya que durante el tiempo que estaba en Holanda lo hacía, sin necesitar de tener unos días como tiempo de vacaciones para desconectar y no cumplir ninguna de mis tareas y actividades diarias.
Me comprometo a mí mismo a diseñar un horario con las tareas y actividades que he de hacer durante mi día, así como aquellos intervalos de tiempo en los puedo salir un rato con mis amigos y/o desconectar/entretenerme con cualquier otra actividad que prefiera.
Me comprometo a mí mismo a seguir dichos horarios, que variarán de cada momento del año, dependiendo si hay exámenes, tengo que trabajar, etc, sea la estación del año que sea, sea momento de vacaciones o no, me comprometo a seguirlos todos y cada uno de los días de los que dispongo.
Continúo en el siguiente blog, gracias por leer.
martes, 31 de mayo de 2016
Día 303 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Cambios 2
Este blog es una continuación de:
Día 299 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Comienzo
Día 300 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Desteni
Día 301 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Punto de inflexión
Día 302 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Cambios
-Humildad
Al tomar consciencia a través de la escritura de cada pensamiento, emoción y sentimiento que tienen lugar en y como yo, me doy cuenta de que no soy perfecto, de que estoy lejos de ser aquello que creo ser en mi mente. Me doy cuenta de como el ego es sólo una ilusión que uso para mostrarme a mí mismo en mi mente, para creer ser algo más o algo menos de lo que realmente soy. Al caminar este proceso me doy cuenta de que en esencia sólo soy expresión y presencia, un ser que se está expresando en esta realidad física, no más distinto/diferente que cualquier otro ser que se esté experimentando en esta realidad.
-Espíritu crítico
Al escribirme a mí mismo y estar en continuo análisis de cada movimiento que tienen lugar en y como yo, me doy cuenta de que los prejuicios e ideas preconcebidas que pudiera tener sobre cualquier cosa que ya haya conocido anteriormente no son verdades absolutas. A cada paso que avanzo en mi proceso de cambio me voy dando cuenta de todo aquello que he dado por sentado y que de algún modo no se asemeja de forma totalmente honesta con la realidad, sino que estaba aquillado por los matices de la mente, una versión trastocada de la realidad de algún modo u otro a sido modificada para satisfacer mi interés propio. Así, ahora mi capacidad analítica y de análisis sobre cualquier situación se ha visto incrementada.
-Disfrute de uno mismo
Sobre todo, si algo he aprendido durante este proceso de cambio que estoy caminando es a disfrutar de cada momento. A disfrutar conociéndome a mí mismo y al mismo tiempo tomando el control de mi vida decidiendo como voy a crearme en cada nueva situación, asegurándome de que dirijo mi vida a hacer aquello que es mejor para todos por igual. Al final el tiempo del que disponemos en esta realidad es limitado, así que, que mejor que disfrutar de este viaje de perfeccionamiento, de este viaje de conexión y unión con uno mismo, así como con todo lo que existe. Así que nada, sólo nos queda una cosa por hacer, respirar y disfrutar de este viaje.
Día 299 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Comienzo
Día 300 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Desteni
Día 301 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Punto de inflexión
Día 302 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Cambios
-Humildad
Al tomar consciencia a través de la escritura de cada pensamiento, emoción y sentimiento que tienen lugar en y como yo, me doy cuenta de que no soy perfecto, de que estoy lejos de ser aquello que creo ser en mi mente. Me doy cuenta de como el ego es sólo una ilusión que uso para mostrarme a mí mismo en mi mente, para creer ser algo más o algo menos de lo que realmente soy. Al caminar este proceso me doy cuenta de que en esencia sólo soy expresión y presencia, un ser que se está expresando en esta realidad física, no más distinto/diferente que cualquier otro ser que se esté experimentando en esta realidad.
-Espíritu crítico
Al escribirme a mí mismo y estar en continuo análisis de cada movimiento que tienen lugar en y como yo, me doy cuenta de que los prejuicios e ideas preconcebidas que pudiera tener sobre cualquier cosa que ya haya conocido anteriormente no son verdades absolutas. A cada paso que avanzo en mi proceso de cambio me voy dando cuenta de todo aquello que he dado por sentado y que de algún modo no se asemeja de forma totalmente honesta con la realidad, sino que estaba aquillado por los matices de la mente, una versión trastocada de la realidad de algún modo u otro a sido modificada para satisfacer mi interés propio. Así, ahora mi capacidad analítica y de análisis sobre cualquier situación se ha visto incrementada.
-Disfrute de uno mismo
Sobre todo, si algo he aprendido durante este proceso de cambio que estoy caminando es a disfrutar de cada momento. A disfrutar conociéndome a mí mismo y al mismo tiempo tomando el control de mi vida decidiendo como voy a crearme en cada nueva situación, asegurándome de que dirijo mi vida a hacer aquello que es mejor para todos por igual. Al final el tiempo del que disponemos en esta realidad es limitado, así que, que mejor que disfrutar de este viaje de perfeccionamiento, de este viaje de conexión y unión con uno mismo, así como con todo lo que existe. Así que nada, sólo nos queda una cosa por hacer, respirar y disfrutar de este viaje.
lunes, 30 de mayo de 2016
Día 302 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Cambios
Este blog es una continuación de:
Día 299 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Comienzo
Día 300 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Desteni
Día 301 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Punto de inflexión
-Estabilidad
Ahora estoy mucho más centrado en mi vida, sé lo que quiero estudiar y hacer en el futuro. Esto me lleva a tener mucha más estabilidad en mi vida al saber qué hacer y cuando hacerlo, sin dejar las cosas al azar o factores externos a mí mismo. Esto sucede de forma natural al tomar las riendas de mi vida, tomando responsabilidad por cada palabra, pensamiento, emoción y sentimiento que tiene lugar en y como yo.
-Motivación
Al conocer a desteni y empezar a caminar mi proceso de cambio me estoy dando cuenta de que realmente es posible un cambio en esta realidad física. Qué es posible cambiar la situación actual de desigualdad y sufrimiento en muchas partes de este planeta hacia un escenario en el cual todo mucho más igualitario. Dónde el mero hecho de estar vivo te otorga la capacidad necesaria para poder expresarte en esta planeta haciendo aquello que más te inspira/motiva. Y la prueba de ello es al cambio en uno mismo que tiene lugar momento a momento.
-Espíritu cooperativo
Al formar parte del grupo de desteni me doy cuenta del como apoyarse en otras personas y usar la propia experiencia de uno mismo como apoyo para otras personas, facilita enormemente el aprendizaje y el avance en el proceso de cambio de uno mismo. Esta experiencia me está aportando
la confianza necesaria para mostrarme de forma pública a mundo exterior para pedir ayuda en aquello que creo necesitarla y ofrecer mi ayuda a aquellas personas que me la solicitan o creo la necesitan.
Continúo en el siguiente blog.
Día 299 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Comienzo
Día 300 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Desteni
Día 301 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Punto de inflexión
-Estabilidad
Ahora estoy mucho más centrado en mi vida, sé lo que quiero estudiar y hacer en el futuro. Esto me lleva a tener mucha más estabilidad en mi vida al saber qué hacer y cuando hacerlo, sin dejar las cosas al azar o factores externos a mí mismo. Esto sucede de forma natural al tomar las riendas de mi vida, tomando responsabilidad por cada palabra, pensamiento, emoción y sentimiento que tiene lugar en y como yo.
-Motivación
Al conocer a desteni y empezar a caminar mi proceso de cambio me estoy dando cuenta de que realmente es posible un cambio en esta realidad física. Qué es posible cambiar la situación actual de desigualdad y sufrimiento en muchas partes de este planeta hacia un escenario en el cual todo mucho más igualitario. Dónde el mero hecho de estar vivo te otorga la capacidad necesaria para poder expresarte en esta planeta haciendo aquello que más te inspira/motiva. Y la prueba de ello es al cambio en uno mismo que tiene lugar momento a momento.
-Espíritu cooperativo
Al formar parte del grupo de desteni me doy cuenta del como apoyarse en otras personas y usar la propia experiencia de uno mismo como apoyo para otras personas, facilita enormemente el aprendizaje y el avance en el proceso de cambio de uno mismo. Esta experiencia me está aportando
la confianza necesaria para mostrarme de forma pública a mundo exterior para pedir ayuda en aquello que creo necesitarla y ofrecer mi ayuda a aquellas personas que me la solicitan o creo la necesitan.
Continúo en el siguiente blog.
sábado, 28 de mayo de 2016
Día 301 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Punto de inflexión
Este blog es una continuación de:
Día 299 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Comienzo
Día 300 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Desteni
Día 299 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Comienzo
Todo se desmorona
Al poco tiempo de llevar a la práctica el mensaje que difunde desteni, mi vida empezó a simplificarse, a ser un fluir de eventos en los cuales no había aparentemente ningún problema o preocupación. Pero todo ello solo era aparentemente, ya que poco a poco fui apartándome de mi familia y amigos, lo cual me llevó a una situación en la cual todo empezaba a cambiar a mi entorno cercano comenzó a cambiar su comportamiento hacia mí. Este compendio de eventos me llevó a desconectarme de este fluir de eventos que sucedían en mi vida y que parecían simplificarla. Poco a poco dejé de participar dentro del grupo de desteni, dejé de vivir de forma práctica el mensaje de unicidad e igualdad y volví a la realidad. No puede cambiar todo lo que había vivido, todo lo que había vivido hasta ese momento, en apenas unos meses. Ahí fue cuando comprendí de que se trata de un proceso, un proceso de cambio que es de por vida.
Inestabilidad en la decisión sobre mi futuro
Hasta ese momento de comenzar a caminar mi proceso de cambio, había tomado la decisión de caminar la carrera universitaria de ingeniería en telecomunicaciones. Pero a medida que estudiaba dicha carrera me fui dando cuenta de que no estaba aprendiendo lo que realmente quería saber, lo cual era el por qué de las cosas, más allá de los ejercicios prácticos y teoría vista en clase, la cual era simplemente una parte de lo que había detrás del por qué del funcionamiento de dispositivos electrónicos. Así que empecé a leer libros por mi cuenta a la vez de que disfrutaba de la vida de universitario. Esto me llevó a perder el interés por acabar la carrera ya que no me veía trabajando en algo relacionado con dicha ingeniería. Finalmente después de dos años dejé los estudios y me fui a trabajar a Holanda de au pair. Mi motivación fue lanzarme a aprender inglés viviendo fuera de España, para así poder tener acceso a todo el material de desteni que había disponible. después de dos años estando en Holanda unos 9 meses y el resto en España ayudando a mi padre en el trabajo y estudiando inglés por fin encontré una motivación, un tema que realmente me gustaba y que quería estudiar, lo cual es matemáticas.
Resumen de como estaba antes y como estoy ahora
El estar caminando mi proceso de cambio apoyado por el grupo de desteni, y a la vez formando parte de dicho grupo apoyando a otras personas, me ayudado en lo siguiente:
-Disciplina
Ahora soy mucho más disciplinado que antes, me dirijo a estudiar en el momento y a hacer las cosas que he decidido hacer en mi tiempo de forma mucho más efectiva/eficaz. En el caso particular de el estudio de la carrera de matemáticas se ha reflejado en el hecho de estar ya en tercero y no haber suspendido hasta ahora ninguna asignatura. Y siendo capaz de caminar al mismo tiempo el curso de 'desteni i process', además de llevar al día las tareas de casa al estar viviendo solo y manteniendo una vida social con mi pareja, familia y amigos. Es decir, desde mi punto de vista es como si hubiera mucho más tiempo en cada uno de los días.
Continúo en el siguiente blog.
jueves, 28 de abril de 2016
Día 299 - Mi proceso de cambio - Antes y ahora - Comienzo
En este blog y en los que le seguirán estaré compartiendo mi proceso de cambio desde que empecé a tomar responsabilidad de mí mismo y comencé a tomar las riendas de mi vida.
Iluminación y ascensión
Antes de comenzar este proceso me movía en círculos relacionados con espiritualidad, new age, niños índigo, las profecías Mayas, etc. En resumen tal y como me veía a mí mismo era como a alguien especial, alguien elegido por "dios"/"fuente"/"creador", para ascender y ser alguien superior, un ser ascendido. Más o menos mi idea era esa, fue siendo reforzada a través de mensajes que leí a través de Internet y en libros. Adoptando finalmente el concepto de ser como una especia de ser de luz en esta realidad.
Marihuana
Al continuar con mi vida me fui dando cuenta poco a poco de que todo aquello que leía, aquello que afirmaba que estaban pasando cosas y profetizaba otras tantas que sucederían, en un nivel sutil de realidad del que no eramos conscientes, podría ser sencillamente falso, ya que no había ninguna prueba de ello. En este proceso de desengaño fui de la mano de la marihuana, ya que al consumir esta droga tenía la sensación de que todo se reducía a lo que estuviera pasando en el momento en el que me encontrara. Lo cual poco a poco me fue llevando a un nivel de abandono y resignación, en el cual aparentemente no había salida. Todo estaba literalmente jodido lo cual se veía reforzado por la cantidad de información esotérica que había leído por Internet, temas conspiranoicos por así denominarlos.
Carrera en la Universidad
Durante ese tiempo me encontraba estudiando en la universidad, y dado mi nivel de pesimismo respecto a la realidad en la que vivía, me fui dando cuenta de que en realidad no estaba aprendiendo todo aquello que me gustaría aprender, que sólo estaba estudiando aquello que al entrar decidí hacer, pero que en ningún momento me pregunté si realmente quería estudiar eso. Ya que gran cantidad de la información que recibí en ese momento no estaba justificada y yo no veía ningún nexo con el tema y la esencia que llevo a estudiar esa carrera. Cabe destacar que la carrera era un ingeniería y que mucho de lo que veía no estaba justificado ni demostrado de por qué eso era de ese modo, que es lo que yo quería realmente aprender. En fin, todo esto me llevó a ir faltando cada vez con más frecuencia a clase hasta que inconscientemente, supongo, tomé la decisión de dejar de hacer aquello que no me llenaba en absoluto hacer.
En encuentro con Desteni
Un día navegando por Internet encontré unas entrevistas a un niño índigo, desde mi punto de vista de sentido común, lo cual me llevó a investigar un poco la historia de esa persona. Al acabar mi investigación/recopilación de información, decidí buscar información sobre los niños índigo en general. Al poco tiempo de buscar sobre ese tema, llegué a un vídeo en youtube, se llamaba "Niños Índigo y Cristal - Historia del Hombre # 49". Ese vídeo me impacto enormemente, me resultó muy muy interesante no ya por el contenido, si no por ver a ese niño (durante ese entonces no sabía que era Sunette) hablando con esa coherencia y asertividad en sus palabras. Esa expresión me impactó mucho, no había visto a nadie tan joven (aparentemente claro) hablar con esa seguridad y tranquilidad de temas tan poco comunes, definitivamente su manera de expresarse me gustó mucho, así que decidí investigar toda esa sería de vídeos y empecé ese mismo día desde el primer vídeo.
Continúo en el siguiente blog.
Iluminación y ascensión
Antes de comenzar este proceso me movía en círculos relacionados con espiritualidad, new age, niños índigo, las profecías Mayas, etc. En resumen tal y como me veía a mí mismo era como a alguien especial, alguien elegido por "dios"/"fuente"/"creador", para ascender y ser alguien superior, un ser ascendido. Más o menos mi idea era esa, fue siendo reforzada a través de mensajes que leí a través de Internet y en libros. Adoptando finalmente el concepto de ser como una especia de ser de luz en esta realidad.
Marihuana
Al continuar con mi vida me fui dando cuenta poco a poco de que todo aquello que leía, aquello que afirmaba que estaban pasando cosas y profetizaba otras tantas que sucederían, en un nivel sutil de realidad del que no eramos conscientes, podría ser sencillamente falso, ya que no había ninguna prueba de ello. En este proceso de desengaño fui de la mano de la marihuana, ya que al consumir esta droga tenía la sensación de que todo se reducía a lo que estuviera pasando en el momento en el que me encontrara. Lo cual poco a poco me fue llevando a un nivel de abandono y resignación, en el cual aparentemente no había salida. Todo estaba literalmente jodido lo cual se veía reforzado por la cantidad de información esotérica que había leído por Internet, temas conspiranoicos por así denominarlos.
Carrera en la Universidad
Durante ese tiempo me encontraba estudiando en la universidad, y dado mi nivel de pesimismo respecto a la realidad en la que vivía, me fui dando cuenta de que en realidad no estaba aprendiendo todo aquello que me gustaría aprender, que sólo estaba estudiando aquello que al entrar decidí hacer, pero que en ningún momento me pregunté si realmente quería estudiar eso. Ya que gran cantidad de la información que recibí en ese momento no estaba justificada y yo no veía ningún nexo con el tema y la esencia que llevo a estudiar esa carrera. Cabe destacar que la carrera era un ingeniería y que mucho de lo que veía no estaba justificado ni demostrado de por qué eso era de ese modo, que es lo que yo quería realmente aprender. En fin, todo esto me llevó a ir faltando cada vez con más frecuencia a clase hasta que inconscientemente, supongo, tomé la decisión de dejar de hacer aquello que no me llenaba en absoluto hacer.
En encuentro con Desteni
Un día navegando por Internet encontré unas entrevistas a un niño índigo, desde mi punto de vista de sentido común, lo cual me llevó a investigar un poco la historia de esa persona. Al acabar mi investigación/recopilación de información, decidí buscar información sobre los niños índigo en general. Al poco tiempo de buscar sobre ese tema, llegué a un vídeo en youtube, se llamaba "Niños Índigo y Cristal - Historia del Hombre # 49". Ese vídeo me impacto enormemente, me resultó muy muy interesante no ya por el contenido, si no por ver a ese niño (durante ese entonces no sabía que era Sunette) hablando con esa coherencia y asertividad en sus palabras. Esa expresión me impactó mucho, no había visto a nadie tan joven (aparentemente claro) hablar con esa seguridad y tranquilidad de temas tan poco comunes, definitivamente su manera de expresarse me gustó mucho, así que decidí investigar toda esa sería de vídeos y empecé ese mismo día desde el primer vídeo.
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