miércoles, 28 de noviembre de 2012

Día 155 - Sin #prisa pero sin #pausa - #TeamLife

Estos últimos días he estado acumulando resistencia al escribir y de esa forma postergando y evitando hacer lo que me he propuesto hacer a lo largo de mi día.

Me doy cuenta de que quiero ir muy rápido, quiero ser muy especifico, quiero ser muy disciplinado, quiero disfrutar haciéndolo y quiero permanecer respirando mientras hago todo eso. Lo que cual querer pasar en sólo momento de un extremo en el cual no soy todo lo especifico que me gustaría, no soy tan disciplinado como me gustaría ser, y no disfruto lo que me gustaría ni permanezco respirando en cada momento, a ese extremo el cual me gustaría experimentar y vivir, provoca que vea todo ese punto de una forma enorme, de una forma que creo que me supera, en la cual creo que no soy suficiente bueno, que no me dirijo de forma efectiva en cada momento, lo cual provoca que me frustre y me vea como inferior y menos que aquellas personas que son muy especificas a la hora de escribir y que son muy disciplinadas.

Toda esta situación de querer cambiar en un sólo momento todo lo que quiero cambiar de mi mismo al final provoca que me paralice, vea ese punto como algo muy abrumador y de esa forma no me mueva, provocando así el efecto contrario al cual deseo obtener.

Por lo que en este blog caminaré los puntos que crean una resistencia a moverme y de esa forma me llevan a postergar lo que me he propuesto hacer en ese día.

-Primer punto: Deseo de un horario sin definir en mi día a día para tener libertad para improvisar y hacer lo que me apetezca durante mi día.

Me perdono a mi mismo que me he permitido y aceptado considerar como aburrido, cerrado y limitado el hecho de seguir el horario programado que me he definido seguir durante mi día, por lo que me perdono a mi mismo que me he permitido y aceptado desear tener un horario abierto, libre y divertido en el cual pueda improvisar y hacer lo que me apetezca en cada momento.

Me perdono a mi mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que el tener un horario abierto, libre y divertido en el cual pueda improvisar es únicamente un concepto e idea dentro de mi mente al cual he conectado el sentimiento de libertad y bienestar, sin haberme dado cuenta de que en realidad ese horario abierto, libre y divertido me lleva a hacer cada día las mismas cosas que hice el día anterior en el mismo orden, por lo que me doy cuenta de que el creer tener un horario abierto, libre y divertido es una justificación para seguir un horario ordenado para hacer lo que me apetece hacer como mi interés propio.

Me perdono a mi mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que tengo miedo de seguir un horario programado en mi día a día no porque sea cerrado/limitado y esté definido previamente (ya que el horario que considero como libre, abierto y divertido también está definido previamente y está limitado) sino porque al seguir ese horario programado que he decidido seguir tomaré responsabilidad por mi mismo, por mi realidad y no viviré ya de acuerdo a mi interés propio a lo largo de todo el día.

Me perdono a mi mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de tomar responsabilidad por mi mismo cada día, en cada momento y de esa forma no mirar atrás y volver a hacer lo que siempre he hecho, el vivir únicamente por mi interés propio sin importar las consecuencias que eso me provoque a mi y a todos.

Me perdono a mi mismo que me he permitido y aceptado definir como un aburrimiento el sentarme delante del ordenador con una pantalla en blanco y escribir lo que he experimentado durante mi día y perdonarme a mi mismo por cada reacción que haya tenido en forma de pensamiento, emoción o sentimiento, sin haberme dado cuenta de que esa expresión de mi mismo de escribir en el ordenador no es ni divertida ni aburrida, es simplemente eso sentarme y escribir.

Me perdono a mi mismo que no me he permitido y aceptado ver la simpleza y la realidad de sentarme frente al ordenador y escribir, me perdono a mi mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que el hecho de sentarme frente al ordenador y escribir es simplemente eso, no tiene nada que ver con reaccionar sentimentalmente y emocionalmente ante ese hecho, sino de una expresión de mi mismo.

En el momento y cuando me veo creyendo que seguir el horario programado es una limitación y un aburrimiento - me detengo y respiro, me doy cuenta de que creer que el horario que me he propuesto seguir es una limitación y un aburrimiento es únicamente una escusa para no seguir ese horario ya que me doy cuenta de que si sigo ese horario cambiaré y ya no viviré por mi interés propio en cada momento. Me comprometo a mi mismo a seguir el horario que me he propuesto hacer al menos durante 21 días y de esa forma me comprometo a mi mismo a investigar viviendo ese horario si realmente es una limitación y un aburrimiento.

Continuaré en el siguiente blog.

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