martes, 31 de enero de 2017

Día 323 - NO

Al empezar este segundo cuatrimestre de la Universidad me doy cuenta de que tal y como tengo el horario cada día, no voy a poder sacarlo todo adelante. Este cuatrimestre tengo cinco asignaturas el trabajo de fin de grado, prácticas en empresa y clases particulares, lo cual hace bastante difícil sacarlo todo adelante sin morir en el intento. Así que lo que he decidido es dejar de dar algunas o todas las clases particulares que estoy dando ahora. Pero claro, llevo desde que empezó el curso dándoles clase y tener que dejarlos ahora me sabe un poco mal, porque aparentemente van muy bien y le gusta tenerme como profesor. Por tanto no encuentro el momento de decirles que ya no podré ir más, que se busquen a otra persona, y contra más tiempo lo vaya dejando más difícil será encontrar a alguien.

Por tanto, en este blog camino el punto de sentirme incapaz de decir que no a alguien, en la situación en la que creo que esta persona quiere que diga que sí.

Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de decir que no puedo darles más clases particulares, a los alumnos que tengo, porque tengo miedo de ser juzgado como traidor y egoísta. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de decir que no puedo darles más clases particulares a los alumnos que tengo, con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como traidor y egoísta, en la situación la cual les digo a mis alumnos que no puedo continuar dándoles clases particulares.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser juzgado por mis alumnos como traidor y egoísta, porque tengo miedo de ser rechazado por esas personas y que esas personas corran lo voz de que no soy de fiar y así me rechacen más personas aún. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser juzgado como traidor y egoísta con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser rechazado por mis alumnos, familiares y amigos. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser rechazado por mis alumnos, familiares y amigos, con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que mis alumnos estarán en contra de mi idea de dejarles de dar clases particulares.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que mis alumnos me prefieren a mí a cualquier otro profesor particular.

En el momento y cuando me vea a mí mismo temiendo decir a mis alumnos que no podré darles más clases particulares - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que si continúo dándoles clases particulares a todos mis alumnos no conseguiré aprobar todo y acabar la carrera en Junio, por tanto me doy cuenta de que aunque me venga muy bien el dinero si no consigo aprobar las asignaturas tendré que volver a matricularme y tendré que invertir más dinero del que recibiré por las clases.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la responsabilidad de mí mismo y así ser consecuente con la decisión que he tomado de dejar de dar algunas clases particulares.

Día 322 - Mi forma de vestir

El fin de semana pasado hablando con un amigo este me comentó un poco desde fuera mi forma de vestir, algo a lo que yo aparentemente no le doy mucha importancia, pero al fijarme en ello me di cuenta de que en realidad llevaba razón en algunas cosas.

Normalmente visto con ropa que considero cómoda, ropa que a lo mejor lleva tiempo en casa sin ser usada por no estar a la moda, como pantalones de pana, y zapatos que aún están bien pero nadie de mi familia usa. Eso a la hora de llevarlo puesto choca un poco con lo que la gente de mi edad suele llevar puesto, y normalmente me da un poco igual pero para al hablar con J me di cuenta de que en realidad también lo llevaba porque me gustaba de cierta forma. Por ejemplo la chaqueta que suelo llevar es más o menos nueva, comparada con el resto, y el llevarla es algo que lo hago porque me apetece, me gusta hacerlo, me siento cómodo con esa ropa.

En este blog camino el punto de que me influya lo que el resto de personas opine de mi forma de vestir y el por qué suelo vestir así:

Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar mi forma de vestir como una forma anticuada y pasada de moda.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer vestir de la forma en la que lo hago porque quiero sentirme mayor de lo que realmente soy, porque quiero sentirme más sabio de lo que soy en realidad.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser más anciano con el hecho de ser más sabio.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer vestir la chaqueta que normalmente llevo porque quiero sentirme elegante, porque he definido el hecho de vestir elegante con el hecho de tener más poder y control sobre lo que me rodea.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de vestir elegante con el hecho de creer tener más poder y control sobre lo que me rodea.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer ser más sabio de lo que realmente soy.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer tener más poder y control sobre todo lo que me rodea.

En el momento y cuando me vea a mí mismo queriendo ser más sabio y querer tener más poder y control sobre todo lo que me rodea, a través de seleccionar la ropa que voy a llevar puesta según ese criterio - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al guiarme por estos motivos para vestir, al final lo que voy a conseguir será perder confianza en mi mismo como mi expresión, como lo que realmente me gustaría llevar, y además muchas de esas veces para satisfacer esos motivos mentales habré de llevar ropa que no es realmente cómoda o puede que no sea apropiada para la temperatura que hay en el exterior.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la seguridad de mí mismo y así decidir que ropa comprar y llevar puesta de acuerdo a la comodidad y a lo bien que se ajusta a mi expresión.

Día 321 - Estrés en un examen

Durante unos seis días estuve estudiando para un examen de la carrera, aún así no me sentía del todo seguro al haberme dado cuenta de que era bastante materia y no la había trabajo durante el cuatrimestre. Pero aún así creía que lo llevaba bien para hacer el examen el día siguiente.

Estando ya en la clase donde iba a tener lugar el examen, repasé un poco todo por encima antes de que el examen empezara, y ahí me di cuenta de que no lo llevaba tan bien como creía. Una vez ya con el examen delante, me puse a leer todas las preguntas y para mi sorpresa aparentemente sabía hacerlo todo así que me puse a hacerlo. Una vez acabadas lo que creía era más fácil me puse con las preguntas de las que no estaba tan seguro, y al ponerme me di cuenta de que en realidad no recordaba como responder las preguntas, no me acordaba de la teoría que había estudiado, así que me puse a tratar de responderlas sin éxito lo cual me llevo a empezar a creer que iba a suspender lo que me llevó a estar cada vez más nervioso y estresado. Lo cual finalmente provocó que tuviera un dolor en la zona de mi estómago al final del examen.

Declaraciones de perdón, compromiso y corrección a mí mismo:

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de suspender un examen final, en el momento en el cual estoy haciendo el examen y me doy cuenta de que no sé responder a varias preguntas. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de creer que voy a suspender un examen con el miedo en si. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el hecho de estudiar 5 días o más para una asignatura provocará que apruebe la asignatura que estoy estudiando.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que soy tonto/estúpido en la situación la cual he estudiado más de cinco días preparando un examen y al final he acabado suspendiéndolo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado cargar con una carga energética negativa a la experiencia de suspender un examen.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado ponerme nervioso en la situación la cual estoy en un examen y me doy cuenta de que no sé responder a varias de las preguntas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado compararme con mis compañeros de clase, en el sentido de preguntar si llevan bien el examen o no, para así sentirme mejor si ellos tampoco lo llevan bien, o bien para ponerme nervioso y creer que voy a suspender en el caso de que lo lleven bien.

En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgándome como tonto/estúpido por no saber la respuesta a una pregunta en un examen, y por tanto me vea creyendo que voy a suspender el examen - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que permitirme estos juicios provocará que me ponga nervioso en medio del examen, lo cual provocará que no esté totalmente concentrado en el examen y me doy cuenta de que además generará molestias en y como mi estómago al acumular toda esa tensión y estrés.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la confianza de mí mismo y así estudiar el tiempo que tenga disponible para ello y una vez en el examen hacerlo lo mejor que sea capaz de hacerlo independientemente del resultado.

lunes, 30 de enero de 2017

Día 320 - Fin de exámenes

Estoy tan acostumbrado a tener que ir a clase y tener que estudiar para un examen que en momento y cuando no tengo que hacerlo me siento un poco perdido, en el sentido de no saber que hacer en el siguiente momento. Así esto es aprovechado por mí mismo como mi personaje postergador para inventar cualquier escusa o motivo para hacerme creer que estoy en vacaciones y que ahora puedo hacer lo que me apetezca.

Al final la forma de experimentarlo es como una separación de mí mismo, al definir el tener que ir a clase y estudiar como una tarea que no me motiva totalmente, una tarea de la cual no disfruto cada momento que paso en clase o bien estudiando esa materia. Por tanto así creado una parte de mí mismo que lo hace porque es una forma de integrarme en el sistema para poder vivir haciendo algo que me gusta, mientras que otra parte de mí mismo lo ve como una perdida de tiempo en algunos momentos cuando he de lidiar con profesores que no les gusta lo que hacen o con asignaturas que no despiertan mi interés en ellas. Así lo que experimento en los momentos de vacaciones o momentos en los cuales no tengo que ir a clase ni tengo que estudiar, es una experiencia de tiempo libre, una experiencia en la cual creo que puedo hacer lo que me apetezca y justificándolo a través de decirme que me lo he ganado, me lo merezco.

Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear no hacer nada, estar sentado en el sofá y ver alguna película o serie de televisión, en la situación la cual he acabado de exámenes y no tengo que ir a clase o estudiar para un examen.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el haber ido a clase, haber realizado los exámenes y haber obtenido una buena calificación, provoca que me merezca un descanso, provoca que me haya ganado un tiempo para hacer lo que me apetezca.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el haber ido a clase, haber realizado los exámenes y haber obtenido una buena calificación con el hecho de creer que merezco un descanso.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de terminar de clase y exámenes con el hecho de creer que el resto de tareas y obligaciones diarias han acabado también.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el tiempo que no tengo que ir a clase ni estudiar como tiempo libre en el cual puedo hacer lo que me apetezca en cada momento.

En el momento y cuando me vea a mí mismo creyendo que no tengo que tomar responsabilidad por todas mis tareas diarias usando como excusa el pretexto de decirme a mí mismo que he terminado de exámenes y de clase en la universidad - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que el no tener que ir a clase ni tener que estudiar para alguna asignatura de la universidad no cambia el hecho de que tenga que limpiar y recoger la casa, hacerme la comida, escribir mi actividad del DIP, escribir en mi blog, etc, por lo que me doy cuenta de que es una excusa para postergar el hacer mis tareas diarias.

Me comprometo a mí mismo a centrarme en realizar mis tareas y obligaciones diarias y una vez las haya acabado me comprometo a dedicarme algo de tiempo a mí mismo y hacer lo que prefiera en ese momento.

sábado, 31 de diciembre de 2016

Día 319 - "Malas personas"

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que han cometido una violación sobre una chica en contra de su voluntad, como demonios, personas malvadas, como lo peor que puede llegar a ser un ser humano, como alguien/algo sin valor.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que ven pornografía infantil o que obligan a niños a generar dicha pornografía infantil, como personas corrompidas, sin corazón, malas personas, personas que no son capaces de ver el impacto que sus acciones tienen en el mundo como totalidad.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar como demonios, malas personas, personas sin ningún valor, personas que no merecen el derecho de vivir, a aquellas personas que secuestran a otras para torturarlas de por vida, abusar de ellas y hacer lo que les plazca con ellas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que matan a otras personas de forma premeditada y sabiendo perfectamente las consecuencias de sus actos, como personas despreciables, malas personas, personas sin valor/importancia.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a esas personas sin valor/importancia como personas que no deberían tener el derecho a vivir, a existir.

En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a una persona por las acciones que ha llevado a cabo en su vida – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que estoy juzgando a la totalidad de un ser por una parte sesgada y reducida de su existencia, por lo que me doy cuenta de que al hacerlo con estas personas estoy haciendo conmigo mismo algo similar al juzgarme por las acciones que hago en determinados momentos, reduciendo y limitando mi existencia/expresión a esos momentos en particular en los que creo he cometido un error o no he obrado de la forma que es mejor para todos por igual. Y me doy cuenta de que al dirigir mi atención en juzgar a otra persona me estoy evadiendo de mí mismo, de la realidad física que me rodea al estar participando en mi mente.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la responsabilidad de mí mismo y así dirigir/centrar mi atención en mí mismo y la realidad física de la que formo parte.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Día 318 - Coca cola y Universidad

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear beber coca cola en la situación la cual estoy sediento o tengo hambre.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que soy adicto a la coca cola.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado anteponer la adicción a la coca cola a mi salud, ya que me doy cuenta de que hincha mi estómago y lo debilita, propiciando así la aparición de ulceras e impidiendo la curación de las existentes y participando en su agravamiento.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado justificar el hecho de beber coca cola diciéndome que el beber coca cola facilita mi digestión y así me ayuda a no sentirme pesado/hinchado después de las comidas, sin haberme dado cuenta de que produce el efecto contrario al hincharme con el gas que contiene.

En el momento y cuando me vea a mí mismo deseando/queriendo beber coca cola – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que si sigo así nunca cerraré las heridas que tengo en mi estómago y facilitaré el estado de estar hinchado, con lo que al hacerlo estoy perjudicándome a mí mismo como mi cuerpo físico humano.

Me comprometo a mí mismo a beber agua siempre que esté sediento, me apetezca beber algo y crea que necesito beber algo para facilitar mi digestión.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado sentirme muy bien, contento, feliz en la situación la cual descubro la nota de un examen, la cual me muestra que he obtenido una calificación mejor de la que esperaba.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado imaginar la nota que tendré en un examen, en la situación la cual he realizado el examen y he comentado con mis compañeros lo que hemos puesto cada uno en el examen.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que al imaginar la nota que tendré estoy generando la expectativa de obtener una nota similar a la que he imaginado, no dándome cuenta así que limitaré y definiré mi estado de ánimo en base a si la nota que obtengo se parece o no a la nota que esperaba obtener.

En el momento y cuando me vea a mí mismo generando expectativas sobre la nota que tendré en un examen que acabe de hacer – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo estaré limitado/controlado por la nota que aparezca en mi expediente, y además me doy cuenta de que generaré ansiedad al no saber si tendré la nota que creo merecer o no.

Me comprometo a mí mismo a realizar los exámenes lo mejor que sea capaz de hacerlos, y una vez acabados me comprometo a continuar con mis tareas diarias sin pararme a especular sobre la nota que creo merecer dicho examen.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Día 317 - Juicios y críticas

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado fijarme en una chica que me he cruzado al ir a comprar, y al hacerlo juzgarla como atractiva únicamente por su apariencia física y su forma de caminar, por lo que me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar y definir a esa chica como una imagen, sin haberme dado cuenta de que esa chica es un ser humano, un ser experimentándose en esta realidad, por lo que me doy cuenta de que estoy reduciendo todo su ser a una crítica sobre su apariencia física/imagen.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el valor/importancia de las personas que me rodean por su imagen/apariencia física.

En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a un ser humano por su apariencia física/imagen – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo me estoy evadiendo de la realidad física real, para estar en mi mente participando en ese juicio, y me doy cuenta de que al participar en ese juego de definir la valía de una persona por su imagen me estoy juzgando y definiendo a mí mismo en base a mi apariencia, a mi imagen, por lo que me doy cuenta de que me estoy limitando a una única imagen, obviando así el resto de mi ser.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la seguridad de mí mismo y así no más basar mi valor/importancia ni la ningún ser por su apariencia física/imagen.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de mostrar todos mis escritos a M por miedo a que me juzgue por los eventos en los que me perdono, por tanto por miedo a juzgarme por lo que me he definido/he llegado a ser.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que si me no perdono por nada y no muestro nunca todo lo que hay en mi interior entonces estaré más tranquilo, a salvo, protegido ya que al no mostrar lo que soy nadie podrá juzgarme.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que aunque no muestre al mundo lo que realmente soy, como cada pensamiento, emoción y sentimiento, yo mismo sí que seré consciente de lo que soy y si creo que otra persona puede juzgarme si me muestro es porque en primer lugar me estoy juzgando a mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de cometer un error.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar una carga energética negativa al hecho de cometer un error.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que lo que he definido como un error es en realidad una oportunidad de conocerme mejor a mí mismo y aprender de mí mismo para así perfeccionarme y llegar a ser la mejor versión de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como mi estómago por experimentar hinchazón en el estómago, juzgando como algo negativo el tener esta experiencia, sin haberme dado cuenta de que si está ahí es porque me está mostrando un desequilibrio, un punto que no he corregido en mí mismo y que está provocando dicho malestar.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado no creer en mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado dudar de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tratar de suprimir las emociones negativas como rabia, odio, tristeza, vergüenza, culpabilidad, para así creer que si las suprimo y no las llego a experimentar entonces conseguiré trascenderlas, sin haberme dado cuenta de que al permitirme mostrarlas las estoy acumulando y restringiendo en ciertas partes de mi cuerpo físico, como mi estómago, y así estoy creando consecuencias en mí mismo como mi cuerpo las cuales si no hago nada para corregirlas podrían provocarme problemas de salud.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de experimentar rabia, odio, tristeza, culpa, vergüenza.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme como una persona mala, desagradable, por haber experimentado alguna vez ira, rabia, odio, culpa, vergüenza.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a aquellas personas que no experimentan odio, rabia, miedo, vergüenza, culpa, como mejores que aquellas que si lo hacen.