sábado, 31 de diciembre de 2016

Día 319 - "Malas personas"

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que han cometido una violación sobre una chica en contra de su voluntad, como demonios, personas malvadas, como lo peor que puede llegar a ser un ser humano, como alguien/algo sin valor.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que ven pornografía infantil o que obligan a niños a generar dicha pornografía infantil, como personas corrompidas, sin corazón, malas personas, personas que no son capaces de ver el impacto que sus acciones tienen en el mundo como totalidad.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar como demonios, malas personas, personas sin ningún valor, personas que no merecen el derecho de vivir, a aquellas personas que secuestran a otras para torturarlas de por vida, abusar de ellas y hacer lo que les plazca con ellas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a las personas que matan a otras personas de forma premeditada y sabiendo perfectamente las consecuencias de sus actos, como personas despreciables, malas personas, personas sin valor/importancia.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a esas personas sin valor/importancia como personas que no deberían tener el derecho a vivir, a existir.

En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a una persona por las acciones que ha llevado a cabo en su vida – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que estoy juzgando a la totalidad de un ser por una parte sesgada y reducida de su existencia, por lo que me doy cuenta de que al hacerlo con estas personas estoy haciendo conmigo mismo algo similar al juzgarme por las acciones que hago en determinados momentos, reduciendo y limitando mi existencia/expresión a esos momentos en particular en los que creo he cometido un error o no he obrado de la forma que es mejor para todos por igual. Y me doy cuenta de que al dirigir mi atención en juzgar a otra persona me estoy evadiendo de mí mismo, de la realidad física que me rodea al estar participando en mi mente.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la responsabilidad de mí mismo y así dirigir/centrar mi atención en mí mismo y la realidad física de la que formo parte.

jueves, 29 de diciembre de 2016

Día 318 - Coca cola y Universidad

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear beber coca cola en la situación la cual estoy sediento o tengo hambre.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que soy adicto a la coca cola.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado anteponer la adicción a la coca cola a mi salud, ya que me doy cuenta de que hincha mi estómago y lo debilita, propiciando así la aparición de ulceras e impidiendo la curación de las existentes y participando en su agravamiento.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado justificar el hecho de beber coca cola diciéndome que el beber coca cola facilita mi digestión y así me ayuda a no sentirme pesado/hinchado después de las comidas, sin haberme dado cuenta de que produce el efecto contrario al hincharme con el gas que contiene.

En el momento y cuando me vea a mí mismo deseando/queriendo beber coca cola – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que si sigo así nunca cerraré las heridas que tengo en mi estómago y facilitaré el estado de estar hinchado, con lo que al hacerlo estoy perjudicándome a mí mismo como mi cuerpo físico humano.

Me comprometo a mí mismo a beber agua siempre que esté sediento, me apetezca beber algo y crea que necesito beber algo para facilitar mi digestión.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado sentirme muy bien, contento, feliz en la situación la cual descubro la nota de un examen, la cual me muestra que he obtenido una calificación mejor de la que esperaba.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado imaginar la nota que tendré en un examen, en la situación la cual he realizado el examen y he comentado con mis compañeros lo que hemos puesto cada uno en el examen.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que al imaginar la nota que tendré estoy generando la expectativa de obtener una nota similar a la que he imaginado, no dándome cuenta así que limitaré y definiré mi estado de ánimo en base a si la nota que obtengo se parece o no a la nota que esperaba obtener.

En el momento y cuando me vea a mí mismo generando expectativas sobre la nota que tendré en un examen que acabe de hacer – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo estaré limitado/controlado por la nota que aparezca en mi expediente, y además me doy cuenta de que generaré ansiedad al no saber si tendré la nota que creo merecer o no.

Me comprometo a mí mismo a realizar los exámenes lo mejor que sea capaz de hacerlos, y una vez acabados me comprometo a continuar con mis tareas diarias sin pararme a especular sobre la nota que creo merecer dicho examen.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Día 317 - Juicios y críticas

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado fijarme en una chica que me he cruzado al ir a comprar, y al hacerlo juzgarla como atractiva únicamente por su apariencia física y su forma de caminar, por lo que me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar y definir a esa chica como una imagen, sin haberme dado cuenta de que esa chica es un ser humano, un ser experimentándose en esta realidad, por lo que me doy cuenta de que estoy reduciendo todo su ser a una crítica sobre su apariencia física/imagen.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir el valor/importancia de las personas que me rodean por su imagen/apariencia física.

En el momento y cuando me vea a mí mismo juzgando a un ser humano por su apariencia física/imagen – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo me estoy evadiendo de la realidad física real, para estar en mi mente participando en ese juicio, y me doy cuenta de que al participar en ese juego de definir la valía de una persona por su imagen me estoy juzgando y definiendo a mí mismo en base a mi apariencia, a mi imagen, por lo que me doy cuenta de que me estoy limitando a una única imagen, obviando así el resto de mi ser.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la seguridad de mí mismo y así no más basar mi valor/importancia ni la ningún ser por su apariencia física/imagen.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de mostrar todos mis escritos a M por miedo a que me juzgue por los eventos en los que me perdono, por tanto por miedo a juzgarme por lo que me he definido/he llegado a ser.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que si me no perdono por nada y no muestro nunca todo lo que hay en mi interior entonces estaré más tranquilo, a salvo, protegido ya que al no mostrar lo que soy nadie podrá juzgarme.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que aunque no muestre al mundo lo que realmente soy, como cada pensamiento, emoción y sentimiento, yo mismo sí que seré consciente de lo que soy y si creo que otra persona puede juzgarme si me muestro es porque en primer lugar me estoy juzgando a mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de cometer un error.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar una carga energética negativa al hecho de cometer un error.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que lo que he definido como un error es en realidad una oportunidad de conocerme mejor a mí mismo y aprender de mí mismo para así perfeccionarme y llegar a ser la mejor versión de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme a mí mismo como mi estómago por experimentar hinchazón en el estómago, juzgando como algo negativo el tener esta experiencia, sin haberme dado cuenta de que si está ahí es porque me está mostrando un desequilibrio, un punto que no he corregido en mí mismo y que está provocando dicho malestar.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado no creer en mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado dudar de mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tratar de suprimir las emociones negativas como rabia, odio, tristeza, vergüenza, culpabilidad, para así creer que si las suprimo y no las llego a experimentar entonces conseguiré trascenderlas, sin haberme dado cuenta de que al permitirme mostrarlas las estoy acumulando y restringiendo en ciertas partes de mi cuerpo físico, como mi estómago, y así estoy creando consecuencias en mí mismo como mi cuerpo las cuales si no hago nada para corregirlas podrían provocarme problemas de salud.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de experimentar rabia, odio, tristeza, culpa, vergüenza.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgarme como una persona mala, desagradable, por haber experimentado alguna vez ira, rabia, odio, culpa, vergüenza.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar a aquellas personas que no experimentan odio, rabia, miedo, vergüenza, culpa, como mejores que aquellas que si lo hacen.

jueves, 22 de diciembre de 2016

Día 316 - Cansado

Estoy cansado de preocuparme

Estoy cansado de vivir la vida de otras personas

Estoy cansado de creer que yo solo puedo cambiar el mundo

Estoy cansado de exigirme demasiado

Estoy cansado de creer que nada de lo que piense o haga importa

Estoy cansado de dar una imagen de mí en base a lo que creo que las personas quieren ver

Estoy cansado de querer impresionar a mi madre

Estoy cansado de querer que mi padre y mi madre estén orgullosos de mí

Estoy cansado de creer que mi vida es más importante que cualquier otra

Estoy cansado de creer que tengo que obligarme a ser algo que no soy

Estoy cansado que creer que con solo desearlo voy a cambiar

Estoy cansado de querer cambiar pero no cambiar

Estoy cansado de creer que no tengo que hacer nada para que el cambio ocurra

Estoy cansado de creer que soy la peor persona del mundo

Estoy cansado de fingir ser la mejor persona del mundo

Estoy cansado de querer ser la mejor persona del mundo

Creo que estoy matándome a mí mismo con la única razón de evitar ver en lo que me he convertido

Estoy cansado de creer que necesito tiempo para cambiar

Estoy cansado de postergar todo al día de mañana

Estoy cansado de sentirme débil, pesado, cansado por creer que lo estoy acumulando todo

Estoy cansado de no darme cuenta de la simpleza de la vida

Estoy cansado de complicarme la vida de forma innecesaria

Estoy cansado de no darme la posibilidad de vivir

Estoy cansado de no permitirme vivir

Estoy cansado de creer que debo sufrir, que debo machacarme, para hacerme pagar todo lo que he hecho en mi vida

Estoy cansado de creer que merezco un castigo

Estoy cansado de creer que debo castigarme

Estoy cansado de querer renunciar a todo

Estoy cansado de querer ir demasiado deprisa

Estoy cansado de creer que no puedo moverme

Estoy cansado de creer que el estar mal hará que todo se solucione

Estoy cansado de tener miedo

Estoy cansado de tener un voz en mi cabeza que me diga todo lo que tengo que hacer, que me hable de lodo lo percibo y siento

Estoy cansado de subestimarme

Estoy cansado de creer que no soy capaz

Estoy cansado de creer que yo solo no puedo

Estoy cansado de creer que sin mi mente no soy nadie

Estoy cansado de depender de todo

Estoy cansado de no disfrutar

Estoy cansado de no jugar

Estoy cansado de participar de este infierno

Estoy cansado de darle demasiada importancia a las cosas

Estoy cansado de creer que todo me define

Estoy cansado

Paro

Me detengo

Es hora de tomar responsabilidad

Escribo:

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme la oportunidad de perdonarme a mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado juzgar como una pérdida de tiempo el perdonarme a mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado usar el perdón a mí mismo como una forma de entrar/formar parte de un grupo de personas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado sistematizar el perdonarme a mí mismo para así no tomar realmente responsabilidad de cada declaración/acción/cosa/movimiento/palabra que expreso, creyendo que no estoy haciendo nada, para creer que así estoy dando la impresión de que sí estoy haciendo algo.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado ser capaz de pararme como la autoridad, seguridad, pilar, base, cimiento en el cual todo se basa y se funda, el principio director que dirige mi vida.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado no querer perdonarme a mí mismo por todo lo que he permitido y aceptado.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que no puedo perdonarme por todo lo que he hecho durante mi existencia.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que solo la existencia puede perdonarme por todo lo que he hecho, como que es algo externo y separado de mí mismo que no depende de mí.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado dejar mi vida en manos de la existencia, de los eventos, de la dirección que sople mi mente, el sistema, la sociedad, porque no quiero tomar responsabilidad, no quiero pararme frente a la existencia, no quiero estar solo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de enfrentarme a la bastedad de la existencia, y en esta realidad física tengo miedo de enfrentarme el sistema global que rige esta realidad, a matrix.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado definir como la autoridad, el todo, el principio director a la propia existencia, dejándome así en manos de la existencia, confiando más en la existencia como la totalidad que en mí mismo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado abdicar mi vida, mi existencia, mi todo, renunciar a ello.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado entregar mi ser a la totalidad para esta haga lo que le plazca conmigo.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado confiar en mí mismo.

Me perdono a mí mismo que no me he permitido y aceptado darme cuenta de que yo soy el todo, me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado abdicar de mi poder, voluntad, todo.

En el momento y cuando me vea menospreciándome a mí mismo, criticándome, juzgándome STOP! ME PARO! ME DETENGO!. YO SOY TODO LO QUE TENGO.

ME COMPROMETO A NUNCA MÁS DUDAR DE MÍ MISMO, A CUESTIONARME COMO SER, A TRAICIONARME, ME COMPROMETO A SER EL CAMBIO QUE QUIERO VER EN ESTA REALIDAD, LA REALIDAD, EL TODO.

ME COMPROMETO A NO DEJAR DE ESCRIBIR, A ESCRIBIR CADA NOCHE, CADA MOMENTO QUE TENGA, SIEMPRE, A NO DETENERME, A CONOCERME A MOSTRARME EN PALABRAS, A CREARME DE NUEVO!.

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Día 315 - Trabajos/Prácticas - Universidad

Había decidido con mi compañera de prácticas de la universidad quedarme el miércoles por la tarde para acabar unas prácticas que teníamos que entregar. Ese mismo día nuestro profesor nos avisó de que no era necesario entregar las dos prácticas esa semana, solamente la primera. Así que finalmente decidimos quedarnos media hora después de clase para acabar la práctica, ya que la primera la teníamos hecha ya, sólo quedaba organizarla y dejarla lista para entregar. Yo accedí a quedarme ya que no me suponía nada quedarme media hora. Al final estuvimos cerca de dos horas y no la dejamos completamente terminada.

En ese momento pensé: "El lunes hay un examen donde me juego una asignatura y aún no he estudiado casi nada de esa asignatura, me he quedado pensando que sería media hora y al final se ha alargado, fatal, y ni siquiera hemos terminado la práctica". Y sentí que había desaprovechado ese tiempo, al haberlo juzgado como menos importante que el examen.

Declaraciones de perdón, corrección y compromiso a mí mismo:

Me doy cuenta de que dicho pensamiento proviene de mí mismo como mi 'personaje académico', ya que dicho pensamiento desencadena en mí la emoción de miedo a suspender el examen del lunes, y con ello el suspender una asignatura. Lo cual me lleva a experimentar miedo de no ser capaz de obtener el título de graduado en matemáticas en cuatro años.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que he perdido el tiempo al estar casi dos horas haciendo el trabajo de optimización, en la situación la cual tengo el examen de funcional el lunes siguiente.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de suspender el examen de funcional si no le dedico todo el tiempo libre del que dispongo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de suspender el examen de funcional con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de no obtener el título de graduado en matemáticas en cuatro años. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de no obtener el título de graduado en matemáticas con el medo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mí propio miedo.

En el momento y cuando me vea creyendo que estoy perdiendo el tiempo, en la situación la cual haga una tarea distinta a la que había programado hacer, en este caso estudiar de análisis funcional, y esté temiendo suspender el examen de análisis – me detengo y respiro. Me doy cuenta de que dicha creencia nace de mí mismo como mi 'personaje académico', y nace del hecho de haber postergado en el pasado aquellos momentos que tenía disponible para estudiar, para hacer otras cosas, y dándome cuenta ahora de que no dispongo del tiempo necesario para estudiar para ese examen.

Me comprometo a mí mismo a aprovechar el tiempo que he definido en mi horario para estudiar, y así dirigirme a hacerlo, sin permitirme ponerme ningún tipo de excusa para postergar dicha tarea.

martes, 29 de noviembre de 2016

Día 314 - Soy especial

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer competir continuamente con las personas con las que me encuentro en mi día a día, ya sea de forma física al estar en la misma situación que estas personas o bien a través de Internet u otro medio como televisión, etc, y así me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ganar en la comparación/competición que inicio mentalmente con esas personas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer ser superior, mejor, más importante que el resto de personas que me rodean, con las que me encuentro en mi día a día, porque quiero/deseo sentirme importante, valorado, especial.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear sentirme importante, valorado y especial, en la situación en la cual estoy con personas a mi alrededor, ya sea físicamente o bien través de cualquier medio tecnológico como por ejemplo Internet, porque quiero sentirme imprescindible, necesario.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear sentirme imprescindible, necesario para este mundo, esta realidad, porque he conectado el hecho de ser prescindible, no necesario con el hecho de poder desaparecer/morir en cualquier momento.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que el ser imprescindible, necesario en este mundo, esta realidad, provocará que me convierta en inmortal o que por lo menos tenga una buena calidad de vida y viva lo máximo posible.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ser inmortal, o por lo menos tener la oportunidad de vivir lo máximo posible, porque tengo miedo a la muerte/no existir.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de morir/no existir, porque no podré no podré disfrutar de esta realidad física, de mi vida. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de morir/no existir con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.

En el momento y cuando me vea comparándome con las personas que me rodean y deseando en esa situación ser mejor/más importante que esas personas con las que me estoy comparando - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al competir continuamente con las personas que me rodean estoy separándome de estar personas, creando barreras entre esas personas y yo, al verlas como rivales con los que he de competir, en lugar de verlos como lo que realmente son, unos seres humanos que al igual que yo se están experimentando en esta realidad física, cada uno con su propia historia/circunstancias, pero en absoluto diferente a lo que soy yo y como me experimento.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la valentía de mí mismo y así aceptar que soy exactamente uno e igual al resto de seres que existen en esta realidad física, y que por tanto no soy mejor, ni peor, ni especial ni nada por el estilo, sino exactamente lo mismo que el resto.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Día 313 - Mascara social

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer caer bien/impresionar a las personas con las que me comunico en la situación la cual estoy teniendo lugar un encuentro social con otras personas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado creer que para caer bien/impresionar a las personas con las que me comunico he de darles siempre la razón y decir aquello que quieran escuchar.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer dar la razón y decir aquello que las personas con las que estoy quieran oír, porque quiero caer bien/impresionar a esas personas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer caer bien/impresionar a las personas con las personas con las que estoy relacionándome, porque tengo miedo de caer mal a esas personas y así ser rechazado por ellas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de llevar la contraria y dar mi opinión a las personas con las que me estoy comunicando, en cualquier situación en la que tenga que comunicarme con otra persona, con el hecho de caer mal a esas personas y así ser rechazado por ellas.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de llevar la contraria y dar mi opinión a la persona con la que me esté comunicando, porque tengo miedo de ser rechazado por esa persona. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de llevar la contraria y dar mi opinión a la persona con la que me esté comunicando con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de ser rechazado por las personas con las que me comunico, porque tengo miedo de quedarme solo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de ser rechazado por las personas con las que me comunico con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado tener miedo de quedarme solo. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado conectar el hecho de quedarme solo con el miedo en sí. Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado temer a mi propio miedo.

Me perdono a mí mismo que me he permitido y aceptado querer/desear ocultarme a mí mismo, en la situación en la cual me estoy comunicando con alguien, por miedo a ser rechazado con las personas con las que me estoy comunicando.

En el momento y cuando me vea a mí mismo dando la razón y diciendo lo que creo que quieren escuchar las personas con las que me estoy comunicando - me detengo y respiro. Me doy cuenta de que al hacerlo no me estoy comunicando realmente con esas personas, ya que únicamente estaré alimentando mi miedo de ser rechazado al comunicarme de forma deshonesta conmigo mismo, al no mostrarme tal y como soy, al ocultarme a mí mismo, por miedo a ser rechazado. Y me doy cuenta de al no mostrarme tal y como soy ante las personas con las que me comunico, estoy perdiendo en primera instancia la posibilidad de ser aceptado, ya que no me estoy mostrando, y por tanto si dándoles la razón y diciendo lo que quieren oír consigo que me acepten entonces me doy cuenta de que no sería a mí a quién a aceptarían, sino a la mascara de querer ser aceptado.

Me comprometo a mí mismo a establecerme como la valentía de mí mismo, y así darme la oportunidad de mostrarme tal y como soy con las personas con las que me rodeo, y así realmente comprobar si soy yo quién cae bien a las personas con las que me rodeo o es la imagen/mascara que muestro de mí mismo.